16 oct. 2007

Francisco J. Ayala: Evolución y teodicea

Quienes deseen iniciarse en la biología evolutiva siempre encontrarán en las obras populares de Francisco J. Ayala una propedéutica clara y rigurosa. Su último libro (Darwin y el diseño inteligente. Creacionismo, cristianismo y evolución) aborda la "controversia" entre la evolución y sus enemigos desde la hipótesis NOMA: ciencia y religión son dos magisterios independientes porque la primera trata de los hechos y la segunda de los valores. La novedad es que Ayala argumenta ahora que el Diseño Inteligente no sólo es mala ciencia, es decir, que no describe hechos auténticos, sino también mala teología. La ciencia de la evolución es la única teoría epistemológicamente honesta que además es compatible con la visión cristiana. Presuponer un "diseño" activo en la naturaleza desemboca en el malin génie cartesiano: ¿cómo encajar el diseño "inteligente" creado por un Dios benevolente con los parásitos, los animales depredadores o el canibalismo sexual? Para Ayala, no es sólo que la evolución (darwiniana) sea verdadera ciencia, sino que además resuelve el problema clásico de la teodicea. Al atribuir el "diseño estúpido" y maligno a los procesos naturales, el mal deja de tener una causa y fundamentación sobrenatural. Se acabó la mala conciencia divina.

El argumento es ingenioso y quizás políticamente eficaz, pero me pregunto si sólo logra trasladar el problema de lugar. Del mismo modo que un ser omnipotente y omnisciente desafía la pretensión de libertad humana, provocando una deriva dialéctica que ya fué recorrida por nuestra polemica de auxiliis, el Deus Absconditus de Ayala continúa desafiando la noción de un Dios providente que permite el mal, como conoce la libertad del hombre por su ciencia media. Ante todo, ¿por qué habría que seguir dando por supuesto que "el signo y el propósito del mundo y de la vida humana, así como los asuntos concernientes a los valores morales o religiosos sobrepasan a la ciencia"? ¿Es que la evolución biológica no dice nada sobre "el propósito del mundo"? ¿Y por qué siempre se da por hecho que la ciencia no "concierne" a la ética y la moral? Supuesto que la moral o el "propósito del mundo" no son temas exclusivamente científicos, ¿los convierte esto automáticamente en religiosos, trascendentalistas?