10 nov. 2013

La línea de Hajnal



John Hajnal (1924-2008) fue un matemático y estadístico de orígen húngaro que trabajó para la London School of Economics. Es más conocido por haber descubierto una línea geográfica que separa dos zonas europeas con unas costumbres reproductivas y matrimoniales significativamente diferentes. La "línea de Hajnal" fue trazada en 1965 y divide al continente por el este y el sur en dos zonas de nupcialidad. Según el sucinto artículo de Wikipedia en español:

Al oeste de esta línea abunda un sistema de baja nupcialidad, con una edad de acceso al primer matrimonio elevada (más de 24 años para las mujeres más de 26 para los hombres) y una alta nubilidad definitiva (más del 10%). Al este de esta línea, el matrimonio es precoz y casi universal; (antes de los 22 años para las mujeres y a los 24 para los hombres) y la nubilidad definitiva es inferior al 5%. La consecuencia es que, durante los siglos XVIII y XIX, la natalidad fue unos 10 puntos más elevada en Europa oriental que en Europa occidental (alrededor del 40 por mil en comparación al 30 por mil). 

En la versión en inglés de Wikipedia encontramos más información. Por ejemplo, un dato muy interesante: al oeste de la línea hasta el 20% de los adultos permanecen solteros. En su conjunto, todo esto mostraria que las tendencias asociadas con la demografía moderna: menor fertilidad, aumento de la edad a la que se tienen los hijos, acortamiento de la distancia en edad entre cónyuges y porcentaje de población soltera, no son simplemente un invento de los años sesenta, del secularismo reciente y los revolucionarios sexuales.

La línea de Hajnal se ha utilizado para subrayar un variopinto conjunto de correlaciones y, en ocasiones, para justificar el fracaso reciente de los países del sur de Europa ("piigs") para homologarse con las economías del norte. Por ejemplo, se ha señalado la correlación entre la linea y el índice de homicidios en Europa, e incluso el cociente intelectual. Todas ellas son correlaciones que, sean o no ciertas, resultan agradables al nacionalismo anglosajón y desagradables para los demás.

En general, se sabe que correlación no es causación. Aunque, en ocasiones, correlación si es causación. La exogamia y la nupcialidad diferida podrían no tener una relación directa con la inteligencia, el crimen y el rendimiento económico pero acaso podrían tener alguna relación con otras causas que sí son más próximas. En el caso del Islam hemos visto aquí mismo como la consanguinidad parece muy íntimamente relacionada con la dificultad para hacer que un país sea "democrático". Si algo tenemos claro los malvados darwinistas es que las causas de los fenómenos culturales no son sólo otros fenómenos culturales, así que en cualquier caso merece la pena investigar en esta dirección.