19 oct. 2012

El “test de la nube”: Genes, ambiente y golosinas

“Marshmallow experiment”

El llamado test o "experimento de la nube" fue un experimento dirigido por Walter Mischel en la universidad de Stanford en 1972. Consistía en ofrecer una golosina a los niños y prometerles otra si lograban resistir un tiempo de espera. Mischel pretendía averiguar si existía una relación entre los resultados del test y el éxito de los niños en los años posteriores. De hecho, así fué, los niños que conseguían demorar la gratificación fueron descritos una década más tarde por sus propios padres como “significativamente más competentes” y obtenían mejores notas en los exámenes de entrada a los institutos.

Ahora, un nuevo estudio dirigido en la universidad de Rochester, muestra que los factores ambientales también desempeñan un papel importante en el test. El estudio ha sido publicado en Cognition. Lo que han averiguado es que el tiempo de demora de la gratificación en los test está fuertemente condicionado por si los niños interactúan con los investigadores en un entorno de confianza o no. Si los niños interactúan con personas en las que pueden confiar, su tiempo de espera aumenta. Esto implicaría que las decisiones de los niños no serían “innatas”, sino que estarían también moldeadas por expectativas racionales que dependen de la interacción con el ambiente: “Si estás habituado a que te quiten cosas, no esperar es la decisión racional”.

Según Celeste Kidd, a la cabeza del estudio, estos resultados nuevos del test “enfrían la percepción popular de que las tareas del tipo nube son un diagnóstico potente para la capacidad de auto-control”, justamente en contraste con las “deprimentes” y fatalistas predicciones de los estudios longitudinales previos.

La verdad es que, aunque la aportación de este estudio parece bastante substantiva, no hay razones de peso para negar que ambos aspectos del test pueden ser compatibles. El hecho de que el ambiente desempeñe un papel en el test, no implica que la asociación general entre gratificación diferida e inteligencia sea incorrecta, ni que parte de esta asociación siga estando genéticamente determinada. Sólo porque algo resulte desagradable, en cualquier caso, no tiene que ser incierto.