12 feb. 2012

La ejecución de Hamza Kashgari sería “un éxito de la fe contra el ateísmo”

Hamza Kashgari
La campaña en defensa del poeta y periodista saudita de 23 años Hamza Kashgari no ha impedido que fuera extraditado este domingo desde Malasia hasta su país de origen, donde se enfrenta a una grave acusación, penada con la muerte, por presuntos insultos al profeta Mahoma a través de Twitter. Estos gravísimos hechos necesitan ser puestos en su contexto, así como analizar la corresponsabilidad de los actores internacionales y, en especial, de los participantes en el llamado "diálogo religioso".

Desde la visita del rey Abdulá al Vaticano en 2007, para estrechar la mano de Benedicto XVI, este diálogo entre cristianos y musulmanes ha cristalizado en distintas iniciativas que destacan la "palabra común" de los monoteísmos. Estas reuniones clericales estaban orientadas desde el principio, por otra parte, no tanto a hablar de teología, cuánto que a intentar mejorar la situación de las iglesias cristianas (y católicas en particular) en los países islámicos que no disfrutan precisamente de "libertad religiosa" y mucho menos de "libertad irreligiosa" (es decir, la libertad para no tener una religión).

La "santa alianza" de monoteísmos, como a veces se la ha llamado, parece decididamente consagrada a combatir el secularismo y, de forma específica, el ateísmo. Según el monarca saudita:

El sistema familiar se ha debilitado y el ateísmo se ha incrementado. Este es un comportamiento inaceptable para todas las religiones, para el Corán, para la Torá y para la Biblia. Rogamos a Dios que salva la humanidad. Hay una falta de ética, de lealtad y de sinceridad para todas las religiones y la humanidad.

La lucha conjunta de los obispos cristianos y los clérigos islámicos supondrá:

Un éxito de la fe contra el ateísmo, de la virtud contra el vicio, de la justicia contra la injusticia, contra la paz de los conflictos y las guerras, y de la fraternidad contra el racismo.

Es bien conocido que los prejuicios contra los ateos aumentan a medida que aumenta la religiosidad. El fervor religioso, y la ausencia de un poder temporal fuerte, incrementan significativamente la inseguridad de los no creyentes o de quienes se alejan de la ortodoxia creyente (el mismo Hamza parece que se considera un creyente, si bien las creencias íntimas de una persona son difíciles de averiguar en un país donde el ateísmo sale tan caro). Además, la estigmatización del ateísmo tiene, desde luego, un profundo arraigo en la tradición y en los mismos textos religiosos canónicos, así que las palabras del teócrata saudita no se pueden interpretar como una novedad fanática.

Arrojaré el pánico en el corazón de quienes no creen! ¡Golpeadlos encima del cuello! ¡Golpeadlos en las yemas de los dedos! (El Corán 8:12)

Si esta cita parece sacada de contexto o excepcional consultar las suras 2:191, 2:193, 2:216, 3:28, 4:48, 4:84, 4:141, 5:33, 8:12, 8:15-16, 8:17, 8:60, 8:65, 9:5, 9:3, 9:14, 9:23, 9:28, 9:29, 9:39, 9:73, 9:111, 9:124, 22:9, 22:19-22, 25:52, 25:68, 37:22-23, 47:4, 48:13 y 48:29 (Fuente).

La intervención de este clérigo saudita está empezando a ganar fama en YouTube: "Cualquiera que blasfeme contra Dios y su profeta debe ser sentenciado por blasfemia. Incluso si se arrepiente" (y entre sollozos).

Desconozco si el Vaticano (que otras veces ha rechazado la pena capital, y también las iniciativas de la Conferencia Islámica para imponer leyes internacionales sobre la "difamación religiosa") se ha pronunciado sobre este caso ni si piensa hacerlo.