9 ene. 2012

El mito del monoteísmo primitivo

Se ha citado a la Australia aborigen, notablemente por Mircea Eliade, siguiendo al Padre Schmidt, como un importante caso de Urmonotheismus, monoteísmo primordial, debido a los "Dioses de lo alto" o "Dioses celestiales" que se encontrarían allí. Pero entre las gentes del desierto central en las que me he fijado no existen Dioses de lo alto ni dioses de ninguna clase. Los seres ancestrales, como los seres poderosos de los Kalapalo, no son adorados sino identificados dentro de la ejecución del ritual. Fue la ausencia de dioses, de adoración e incluso de oración, lo que llevó a los primeros observadores occidentales a declarar que los aborígenes no tenían religión en absoluto, pasando por alto el rico tejido de creencias y prácticas que de hecho caracteriza a la vida aborigen. ¿Dónde están entonces estos Dioses de lo alto y este monoteísmo primordial? 
Eliade argumenta a favor de su existencia  entre un grupo del desierto central, los Aranda, pero Jonathan Z. Smith ha echado por tierra casi por completo las evidencias favorables citadas por Eliade. La principal evidencia de Dioses de lo alto, e incluso de "Seres supremos" se encuentra en el sudeste de Australia, que tal como indica Tony Swain, sufrió las primeros y más devastadoras incursiones de la colonización europea. De hecho, el contexto para la emergencia de Dioses de lo alto fue "la devastación, la muerte y la desposesión."
 Robert Bellah, en Religion in human evolution. From the paleolithic to the axial age (Pág. 153-154)