25 mar. 2011

Siguen sin reconocerse claramente los derechos de los no creyentes

Los 57 estados de la Conferencia Islámica se han apartado aparentemente del intento de introducir una ley internacional contra la "difamación religiosa", después de una estrategia de 12 años. En lugar de centrarse en la difamación de las creencias, una nueva resolución de la ONU reconoce ahora la "intolerancia, discriminación y violencia" contra los creyentes. Las campañas contra las leyes de blasfemia encubiertas, particularmente impulsadas por asociaciones humanistas y ateas, parecen haber tenido cierto éxito.

Sin embargo, el lenguaje de la "ley internacional" sigue guardando silencio sobre los derechos de los no creyentes en particular. Una omisión injustificable, teniendo en cuenta también el ascenso del secularismo, el hecho de que las religiones podrían estar enfrentando su extinción en las naciones occidentales y desde luego las persecuciones contra no creyentes en naciones de mayoría teocrática. El presidente de una asociación humanista internacional, Roy Brown, considera que "Los no creyentes están sujetos a sanciones legales que incluyen la pena de muerte por su increencia. Están en un peligro tan grande sino superior al de los creyentes en demasiadas partes del mundo."