17 feb. 2011

¿Merece la pena intentar publicar en revistas científicas de impacto?

El "sistema de publicación de la ciencia" moderno, fraguado más o menos desde el siglo XVII a partir de sistemas más informales de intercambio (como las cartas), funciona razonablemente bien. Permite agilizar la presentación de nuevas ideas y su discusión, evitar el "robo filosófico" (atribuirse indebidamente un descubrimiento), purificar la calidad de la ciencia a través de la revisión por pares, y retractarse de los errores. Pero el sistema actual dista mucho de ser óptimo, como argumenta un artículo publicado en PNAS.

En particular, el trabajo aborda las consecuencias negativas que tienen los índices de impacto (que intentan medir la influencia de las revistas científicas dentro del sistema), especialmente aquellos que más valoran la novedad, para los jóvenes investigadores: "Hoy, demasiados de nuestros postdoc creen que meter un artículo dentro de una revista prestigiosa es más importante para sus carreras que producir la propia ciencia."

En un sistema que favorece la novedad por encima de todo, el resultado puede ser la "ciencia mediática", ciencia diseñada para salir en la prensa, o últimamente en la blogosfera. Otro efecto indeseado es que muchas administraciones locales incentivan en exceso a los jóvenes científicos para que publiquen en revistas internacionales, provocando la paulatina desaparición de la ciencia publicadas en idiomas distintos del inglés. En el extremo, esta ansiedad por el status puede dar lugar a la falsificación de datos. Esta tendencia a la gloria, y no al conocimiento, podría estar detrás del sentimiento según el cual últimamente se publica mayor cantidad de mala ciencia, y se produce mayor cantidad de retractaciones, que en ningún otro momento de la historia (si no lo creéis, podéis echar un vistazo a este blog).



ResearchBlogging.org Mardera, E, Kettenmann, H, & Grillnerc, S (2010). Impacting our young PNAS, 107 (50) : 10.1073/pnas.1016516107