12 sept. 2010

Nature alerta contra el desprecio a la ciencia

Nature se atreve a hablar en su último editorial sobre el creciente desprecio por la ciencia en el movimiento conservador norteamericano. Este es de hecho un buen resumen de la "Doctrina Limbaugh":

Las cuatro esquinas del engaño: gobierno, universidad, ciencia y medios de comunicación. Estas instituciones ahora están corrompidas y existen en virtud del engaño. Así es cómo se promulgan a sí mismas; así es cómo prosperan.

Rush Limbaugh es una especie de radiopredicador político de la derecha más populista en los EE.UU. Entre otras hazañas dialécticas de la guerra contra el "progresismo", es el inventor del término "feminazi" juntó con el economista Tom Hazlett. Los tópicos ideológicos de la doctrina son fácilmente reconocibles y varios afectan a áreas consolidadas del conocimiento científico: creacionismo (aqui ya tratamos sobre la asociación entre creacionismo y teorías de la conspiración), negacionismo climático o investigación con células madre embrionarias.

Ligeramente adaptados al folklore local, no es difícil reconocer todos estos signos de identidad en los comentaristas, "pundits" y políticos conservadores españoles de la última década, por lo que el tirón de orejas de Nature ni mucho menos nos es ajeno.

El editorial es optimista al final, pero también expresa una advertencia para que los científicos tomen la iniciativa. Empleando por cierto un estilo abierta y gratamente racionalista:

En la envenenada atmósfera política de hoy, los defensores de la ciencia tienen pocos remedios fáciles. Para nuestra tranquilidad, las encuestas siguen mostrando que la mayoría del público estadounidense ve a la ciencia como una fuerza para el bien, y el griterío anti-ciencia bien pudiera ser efímero. Como educadores, los científicos deben redoblar sus esfuerzos para promover el racionalismo, la investigación y el pensamiento crítico entre los jóvenes, así como comprometerse tanto con los medios como con los políticos para ayudar a iluminar los asuntos basados en la ciencia que están bajo presión en nuestra época.