11 ago. 2010

Marc Hauser deja Harvard (y viceversa)

El suceso nos ha dejado bastante desconcertados. Marc Hauser, psicólogo evolucionista, etólogo y autor de libros populares de ciencia, deja Harvard (aparentemente durante un año) después de involucrarse en un caso de mala conducta científica en su laboratorio sobre evolución y cognición. Los detalles del caso, en la medida en que son conocidos, han sido comentados ya en Neuroskeptic o GNXP.

El problema con Marc Hauser ilustra desde luego la drástica diferencia que separa el sistema de publicación científica de los sistemas no científicos. Sabemos que la credibilidad de la ciencia no descansa en experiencias subjetivas, en testimonios y en fe, sino en experiencias públicas capaces de ser replicadas. Aún así, lo que ha ocurrido parece bastante grave, pues no sólo involucra a un científico popular, con página en Edge, sino a altas instituciones científicas. Por desgracia el caso extiende una mancha de escepticismo dentro y fuera de la comunidad científica, y seguramente no falta mucho para que sea aprovechado, no sólo por los que desean simplemente limpiar la credibilidad de la ciencia (Michael Tomasello: "Si los científicos no pueden confiar en los artículos que se publican, todo el proceso se viene abajo"), sino también por los enemigos ideológicos de Hauser, que siempre se ha significado como un naturalista, ateo y liberal.

Para ser honestos muchos aún no sabemos muy bien cómo reaccionar. No sabemos si la mala conducta de Hauser se reduce a unos pocos artículos concretos (el último de sus artículos publicados tenía, de hecho, muy buen aspecto) o tiene un alcance todavía más inquietante. La impresión inicial es que las consecuencias de esta mala conducta serán restringidas y locales, y que no estamos delante de un escándalo científico del tipo del hombre de Piltdown, el orgón de Wilhem Reich o la fusión fría. Hauser nunca ha sido un científico extravagante; ha firmado artículos junto a los mejores científicos cognitivos, primatólogos y biolingüistas (Noam Chomsky entre ellos) del mundo, y buena parte de su trabajo descansa en evidencias independientes y en un programa de investigación ampliamente consolidado en las ciencias cognitivas y de la conducta.

ACT. DrugMonkey está cubriendo el caso y ha hecho algunas observaciones interesantes:

El mero hecho de que una investigación no consiga ser replicada no es a priori una evidencia de mala conducta científica. Los hallazgos científicos, los legítimos, pueden resultar difíciles o imposibles de replicar por muchas razones e incluso si criticamos la credulidad, el rigor científico o los métodos del hallazgo original, no se trata de mala conducta (en tanto los autores informen de lo que hicieron y de lo que descubrieron de un modo que sea consistente con las prácticas de su campo y las revistas en las que se publicaron sus datos). Incluso el cacareado standard p<0.05 significa que reconocemos que en 5 de cada cien experimentos de los que hagamos aceptaremos eventos causales como una cadena causal resultante de nuestra manipulación experimental.

Estoy intentando seguir el "Hausergate" también a través de Twitter.