7 jun. 2010

Filosofía Segunda, de Penelope Maddy

Penelope Maddy es profesora de lógica y filosofía de la ciencia en la universidad de California, Irvine; y la autora de Second Philosophy. A naturalistic method. Este excepcional libro es una revisión sistemática de la filosofía naturalista contemporánea, enfrentada con el escepticismo de Descartes, el naturalismo temprano de Hume, el trascendentalismo de Kant o el antinaturalismo de Putnam. Maddy empieza el plan de su obra contrastando su método con el de las Meditaciones metafísicas o Meditaciones sobre la filosofía primera de Descartes. Esta cita aparece en el primer capítulo y describe muy bien el método que propone:

Consideremos, por contraste, otro investigador, uno totalmente diferente al meditador de Descartes. Este investigador es un nativo de nuestra visión científica contemporánea, practica los descendientes modernos de los métodos buscados por Descartes. Comienza desde el sentido común, confía en sus percepciones, sujetas a corrección, pero su curiosidad la sitúa por encima de ellas, hacia la observación precisa y cuidadosa, hacia la deliberada experimentación, hacia la formulación y la estricta prueba de hipótesis, hacia la contemplación de teorías cada vez más comprensivas, todo en el interés de conocer qué es el mundo. Rechaza la tradición y la autoridad como evidencias, trabaja para minimizar los prejuicios y los factores subjetivos que podrían sesgar sus investigaciones. A lo largo del camino, observando la forma de sus teorías más exitosas, desarrolla principios de más alto nivel, como la máxima de que los fenómenos físicos deben explicarse en términos de fuerzas actuando en una línea entre dos cuerpos, dependiendo sólo de la distancia entre ellos (el principio metodológico del mecanicismo), y somete a prueba estos principios de más alto nivel, modificándolos en lo necesario, a la luz de la experiencia posterior. Del mismo modo, siempre está alerta para mejorar sus métodos de observación, de diseño experimental, de prueba de las teorías, y demás, comprometiéndose en mejorar sus métodos a medida que avanza.
(...) Nuestra investigadora continuará con su investigación del mundo del modo que le es familiar, pese a su encuentro con Descartes y su meditador. Planteará cuestiones filosóficas tradicionales sobre lo que existe y sobre cómo lo sabemos, pero tomará la percepción como la guía más fiable hacia la existencia de los objetos físicos de tamaño medio, consultará sus observaciones astronómicas y sus teorías para sopesar la existencia de los agujeros negros, y tratará las cuestiones acerca del conocimiento en cuanto envuelven las relaciones entre el mundo, tal como lo entiende su física, química, óptica, geología y demás, y acerca de los seres humanos, del mismo modo que comprende su fisiología, ciencia cognitiva, neurociencia, lingüística y demás. Mientras que el meditador de Descartes comienza rechazando la ciencia y el sentido común en la esperanza de fundamentarlos más fírmemente mediante medios filosóficos, nuestro investigador procederá científicamente e intentará responder a las preguntas filosóficas incluso apelando a sus recursos. Para el meditador de Descartes, la filosofía viene primero; para nuestro investigador, viene en segundo lugar. De ahí la "Filosofia Segunda" en cuanto opuesta a la primera. Nuestro personaje tiene un nombre ahora: ella es la Filósofa Segunda.