19 jun. 2009

Una simple verdad

A menudo me pregunto cómo juzgará la historia nuestra utilización de animales de laboratorio. Apuesto a que no será muy amable con nosotros. (Las futuras generaciones aborrecerán totalmente nuestra dependencia de las granjas industriales, pero esa es otra historia.) Después de todo, uno de los grandes temas de la ciencia pos-darwiniana es la interrelación de la vida. Desde la perspectiva de nuestras células, existe una pequeña diferencia entre un humano y una rata, o incluso una babosa de mar. Todos los animales emplean las mismas neuronas y los mismos neurotransmisores. Los receptores del dolor de las diferentes especies comparten un diseño similar. La sangre, la carne y la piel son construídas siempre a partir de la misma materia elemental. Compartimos el 98 por ciento de nuestro genoma con los chimpancés. La simple verdad es que no existe una clara línea biológica que separe al homo sapiens de los demás animales.

- Jonah Lehrer