26 feb. 2009

Librarse de las creencias

Los antropólogos cognitivos y los psicólogos del desarrollo estudian los mecanismos que permiten a los humanos adquirir conocimiento del mundo incluso contra nuestras intuiciones naturales.

El tantas veces citado artículo de McCloskey (1983) certifica que las personas (incluso las expertas: Kohnenikov y Hegarty, 2001) acostumbran a hacer predicciones equivocadas porque parten de una física y una ontología intuitiva que no es científica. Un estudio reciente avala que no sólo los niños tienen un prejuicio favorable a la teleología, sino también los adultos (Kelemen y Rosset, 2009). Todos somos "promiscuos finalistas" si no nos esforzamos en salvar los "obstáculos epistemológicos" del conocimiento, para decirlo con Gaston Bachelard. O con Euclides: no existen caminos reales hacia la geometría. Otro trabajo de Tania Lombrozo y sus colegas (2007) descubre ahora que el Alzheimer puede eclipsar la educación científica, haciéndonos regresar a las explicaciones teleológicas.

Eduard Punset mencionaba en su entrevista con TC la conjetura de Richard Dawkins sobre el "código de los muertos": estructuras ancestrales que inevitablemente siguen guiando la conducta y el pensamiento del ser humano moderno. Resulta entonces que demasiado progresismo es peligroso, pero no más que demasiado conservadurismo.