11 ene. 2009

Los teócratas contra Israel

Los concilios del presidente iraní con judíos ultraortodoxos no son ninguna novedad. Tampoco son recientes las reservas de los judíos tradicionalistas contra el movimiento sionista y el proyecto de "state-building" que representó y representa Israel. Quien desee más detalles puede consultar la Historia de los judíos, de Paul Johnson.
Por supuesto, la cultura religiosa es la base histórica del estado de Israel, pero edificar una república moderna necesita más que espíritu piadoso. En este momento es muy interesante revisitar un artículo sobre Spinoza y el sionismo que publicó Gustavo Perednik, concretamente esta cita extraída del Tratado Teológico-Político:
Si el espíritu de la religión no debilitase a los judíos, creo que podrían muy bien, cuando se presentara ocasión favorable (tan mudables son las cosas humanas) reconstituir su país y ser entonces objeto de una segunda elección divina.
Israel es el estado más "secular" de oriente próximo teniendo en cuenta casi todos los parámetros. Esta es una figura histórica que, seguramente, habría sorprendido al Marx de La cuestión judía.

Será verdad, o no, que existe una gran distancia entre los principios y los hechos, pero la cultura secular propiciada por el sionismo, en contra de las tendencias teocráticas del judaísmo, quedó bastante bien reflejada en la misma Proclamación de Independencia de Israel, de 1948:
El Estado de Israel permanecerá abierto a la inmigración judía y la reunión de los exiliados; favorecerá el desarrollo del país para el beneficio de todos sus habitantes; estará basado en la libertad, la justicia y la paz tal y como fué prevista por los profestas de Israel; asegurará una completa igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes con independencia de su religión, raza o sexo; garantizará la libertad de religión, de conciencia, lenguaje, educación y cultura; salvaguardará los Lugares Sagrados de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.