11 sept. 2008

La ilusión indispensable

Un trabajo de los psicólogos Kathleen Vohs y Jonathan Schooler hizo saltar las alarmas: Enseñar determinismo incrementa la inmoralidad. Shaun Nichols (Vía) resume recientemente el caso contra el determinismo científico aquí. O Albert Esplugas:
La ética necesita de la existencia de la libre voluntad. Si no somos la causa de nuestras propias acciones la distinción entre acciones éticamente ilegítimas y acciones legítimas pierde su sentido. Charles Mason es tan culpable de asesinar a inocentes como lo es un huracán, no es lógico que lo hagamos responsable de tan trágico suceso si sus acciones estaban determinadas (causadas por la interacción no volitiva de sus micro-partículas) y él no podía elegir un curso de acción alternativo. Lo anterior podría demostrar tanto la necesidad de la libre voluntad como la futilidad de la ética. 

Lo interesante de la libre voluntad es que, aunque en última instancia sea una ilusión y en el plano abstracto queramos rechazarla, actuamos siempre como si no lo fuera.  Es una ilusión de la que no podemos escapar. 
El tema merece más tiempo y espacio. Pero hay algunos malentendidos iniciales que conviene despejar. 

En primer lugar, la metodología empleada por trabajos experimentalmente tan constreñidos como el de Vohs y Schooler no permite ser concluyente para hacer grandes y alarmantes extrapolaciones. Para evaluar el impacto social de la educación científica (y de la neurocientífica o neurofilosófica en particular) no basta con tener en cuenta una variable aislada en un contexto tan controlado. Mucho más cuando comienza por hacerse una interpretación interesadamente fatalista (y no sólo determinista) de la neurociencia del libre albedrío. Charles Manson sigue siendo un criminal horrendo tanto si se mantiene una concepción "clásica" de la libertad como si se prefiere la neurociencia más sofisticada. 

De otra parte, la cuestión de la libertad es suficientemente compleja como para evitar oposiciones dramatizadas entre la "cultura cristiana" y el "materialismo científico", como si se tratara de bloques homogeneos. Lo que está en juego no es, primariamente, una contienda entre espiritualismo y materialismo. La polemica de auxiliis entre teólogos españoles muestra que el margen tradicional de interpretación, cuando se trata de la libertad, es lo bastante amplio como para no conformarse con un cierre prematuro de la pregunta.