6 ene. 2014

Los reyes magos y la biodiversidad humana

La adoración de los reyes magos

La adoración pintada por Rubens (1606), y conservada en el museo del Prado, representa el imperialismo de la Iglesia, una culminación del movimiento iniciado tras el concilio de Jerusalén por los seguidores de San Pablo para romper con el particularismo judío. Según la tradición, los tres reyes magos representan a las tres grandes razas de la humanidad (subespecies, en realidad) conocidas en la época clásica. Europeos, asiáticos y africanos adorando al Dios único. Hoy habría que añadir, al menos, un rey amerindio y otro australiano. La iglesia conoce y a la vez suprime la biodiversidad humana, mediante el dogma y la gracia, que los antropólogos llaman "cultura".

El universalismo de los reyes magos, típicamente católicos, se puede comparar con las figuras étnicamente más particularistas, como el Papa Noel noreuropeo, o el Olentzero vasco.

Hoy en dia este cuadro resultaría intolerable, ya que no hay figuras femeninas adorando.