20 oct. 2013

¿Tendrías coraje?



Sarah Mayhew* es una dibujante de mangas de temática "racional" y "escéptica". Según Michael Shermer, sus viñetas reflejan "mujeres heroicas que emplean la ciencia y el escepticismo". Aparentemente, Mayhew resucita un género poco frecuentado: la novela racional, la novela spinozista que ya se practicaba en el siglo XVII en Europa.

Al final de su video de presentación, Mayhew hace la pregunta fundacional del movimiento naturalista: ¿Tendrías el coraje de librarte de tus creencias y aceptar lo que es cierto?

¿Tendrías el coraje de librarte de la creencia de que el ser humano tiene un único origen africano? ¿Tendrías el coraje de librarte de la creencia de que no hay diferencias naturales entre sexos y entre razas? ¿Tendrías el coraje de aceptar que el etnocentrismo es, en realidad, algo bueno? ¿Tendrías el coraje de aceptar que las políticas de ayuda al desarrollo son, en realidad, nocivas?

No hace falta presumir la respuesta a estas preguntas u otras similares. Pero son preguntas que se pueden formular. Y si no se pueden formular, entonces no tenemos libertad de expresión ni libertas philosophandi.

El coraje intelectual es un valor autopercibido tradicionalmente por los humanistas seculares, ateos, racionalistas, radicales y librepensadores. Con independencia de que sea cierto o no, forma parte de su autocomprensión. "Espíritu fuerte" (esprit fort) era una descripción, a veces peyorativa, que servía para describir a los ilustrados radicales. Entonces se suponía que hacía falta una fortaleza especial para desprenderse de las reconfortantes promesas de la religión. Charles Taylor, en su historia del secularismo, emplea un argumento similar. Para él, el secularismo era más bien una ética que una epistemología. Y hoy sigue siendo una ética.


* El pelo largo y liso es una señal honesta de fuerza y fertilidad femenina. Pero no es un rasgo evolucionado en todo el mundo.