1 nov. 2012

¿Qué causa las conmociones cerebrales en los deportistas?



De entre todos los peores deportes de contacto, el fubtol americano es el más propenso a ocasionar conmociones cerebrales graves. Según datos de 2011, los jugadores de futbol americano experimentan el triple de conmociones (0.76 por cada 1000 participaciones competitivas) que los jugadores masculinos de baloncesto, y el doble que las jugadoras femeninas de futbol (el deporte más peligroso para las chicas).

Las consecuencias de estas conmociones pueden ser muy serias. Se sabe que padecer este tipo de lesiones influye en la pérdida de memoria y la depresión después de la retirada, e incluso en el suicidio de jugadores. Un estudio de 2012 reveló que las conmociones triplican el riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas.

Ahora, un equipo de científicos en la universidad de Stanford, está estudiando la mecánica de las conmociones cerebrales, estableciendo la “magnitud y los tipos de fuerzas que se ejercen en la cabeza y en el cuello de un jugador cuando impacta sobre otros cuerpos en el curso de un partido”. Básicamente, lo que están intentando medir es la violencia de los golpes que experimentan los jugadores durante prácticas reales. En principio, este trabajo científico está justificado con el objeto de “crear mejores equipos protectores para los jugadores”, aunque las declaraciones de uno de los cientificos que participan en el proyecto, con franqueza, suenan casi a excusa de conejillos de indias: “El futbol americano es un buen modelo para estudiar las lesiones en la cabeza debido a la alta incidencia de las lesiones”.

Los científicos de Stanford desean averiguar qué “causa” las lesiones cerebrales, y sin duda están haciendo un buen trabajo para conocer cuál es la causa física. Otra cosa bien distinta es la causa social. Por lo visto, el sacrificio planificado de miles y miles de chicos y chicas (sobre todo de chicos) que practican deportes peligrosos en los que se les enseña a ser desechables, terminará aumentando nuestro conocimiento médico de las lesiones cerebrales.

El video, verdaderamente, no tiene desperdicio.