23 sept. 2012

Mujeres en la ciencia: ¿Influye más el sexismo o las elecciones vitales?

Se considera que los análisis estadísticos basados en estudios aleatorios de doble-ciego, son los que permiten establecer enlaces causales fuertes entre dos variables. En estudios no aleatorios, o en los que los sujetos del experimento son conscientes de los objetivos del experimento, los sesgos son más difíciles de aislar y las causas alegadas pueden ser correlaciones sin verdadero nexo entre sí.

Para intentar medir el alcance del sexismo contra las mujeres en las ciencias naturales, un equipo formado por biólogos, psicólogos y psiquiatras de la universidad de Yale han conducido un experimento con 127 profesores de física, química y biología distribuidos aleatoriamente en facultades de ciencias (de ciencias naturales, no de humanidades o ciencias sociales) de EE.UU. A los profesores se les enviaron formularios rellenados por hipotéticos estudiantes aspirantes a jefes de laboratorio, con la variable del sexo asignada de forma aleatoria. El trabajo se ha publicado en PNAS.

Los resultados muestran un sesgo estadístico significativo a favor de los candidatos de sexo masculino, que fueron juzgados en general como más contratables, competentes y educables:

Fuente: Moss-Racusin et al. (2012)


La brecha de género también se reflejaba en la cantidad de dinero que estaban dispuestos a pagarles:


Fuente: Moss-Racusin et al. (2012)


Nótese bien que la gráfica señaliza sólo la diferencia de género más saliente, a partir de los 25.000 dólares, y que si se analizara todo el periodo la brecha sería considerablemente inferior.

Significativamente, los sesgos del estudio afectaron tanto a hombres como mujeres lo que, a juicio de los investigadores, sugiere que podrían estar generados a partir de “estereotipos culturales muy difundidos" más que a partir de "una intención consciente de dañar a las mujeres”.

Hasta aquí, los hechos: Los profesores de las facultades de ciencias en EE.UU, sean mujeres u hombres, exhiben una preferencia estadísticamente significativa hacia los hombres cuando se trata de contratarlos como jefes de laboratorio.

Como es de esperar en un estudio que toca un tema ideológicamente sensible, muchos comentaristas han empezado a saltar hacia conclusiones maximalistas, a veces en un tono abiertamente recriminatorio: Para resumirlo en forma de lemas: El sexismo contra las mujeres es masivo en la sociedad. El sexismo contra las mujeres es masivo en la ciencia. El sexismo contra las mujeres, masivo en la ciencia, procede de estereotipos patriarcales.

Estas conclusiones son tentadoras, pero conscientemente ideológicas. La propia literatura científica sobre sexismo en ciencia, de hecho, es escéptica con respecto al peso del sexismo contra las mujeres en la ciencia. Dado que las diferencias en inteligencia entre hombres y mujeres son escasas, hasta ahora la explicación más plausible sobre la disparidad de género en las carreras científicas se hacía descansar en las diferencias de “elecciones vitales” entre hombres y mujeres. Merece la pena subrayar que este estudio, por interesante que sea, no invalida esta hipótesis. Desde la existencia de sesgos sexistas inconscientes favorables a los hombres en la ciencia, no se puede saltar a la drástica conclusión de que las elecciones vitales no tienen una influencia determinante en la disparidad de género en la ciencia.



ResearchBlogging.orgMoss-Racusin CA, Dovidio JF, Brescoll VL, Graham MJ, &; Handelsman J (2012). Science faculty's subtle gender biases favor male students. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America PMID: 22988126