22 ago. 2012

Oliver Sacks alertando sobre el peligro de las drogas




Sacks se refiere en este video a los experimentos con roedores de James Old y Peter Milner, quienes pretendían observar los efectos presuntamente adversos que tendría la estimulación electromagnética del sistema límbico. Resultó que, en lugar de huir del estímulo, las ratas "regresaron rápidamente después de la primera estimulación e incluso más rápido tras la segunda. En experimentos posteriores, se permitió que las ratas presionaran la palanca de estimulación por ellas mismas, con el efecto de que lo presionarían tanto como setecientas veces por hora".

Lo que parece que se descubrió en estas cajas skinnerianas fue un "centro del placer" localizado en el nucleus accumbens.

El circuito de recompensa parece ser más complicado en humanos, pero la experiencia con algunas drogas muestra que es posible provocar rutinariamente la sensación de placer mediante estímulos puramente físicos. Aunque Sacks afirma que sus experiencias con alucinogénos le permitieron empatizar con sus pacientes, al ayudarle a comprender mejor este tipo de experiencias, también advierte de los peligros que se esconden detrás de las drogas capaces de secuestrar los centros de placer humanos, en particular, las anfetaminas.

El próximo libro de Oliver Sacks, Hallucinations, saldrá a la venta este noviembre.

Nota para naturalistas: Merece la pena recordar que el dominio consciente de los placeres no es un privilegio de tradiciones religiosas y ascéticas que simplemente desean amargarnos la vida, sino que también está en el centro mismo de la doctrina irreligiosa de Epicuro y sus continuadores.