18 jul. 2012

El Dios de los científicos no es el Dios de los cristianos

A Josh Rosenau le parece demasiado restrictiva la definición de teísmo que emplean en las encuestas para medir la religiosidad de los científicos:

Creo en un Dios en comunicación intelectual y afectiva con la humanidad, es decir, un Dios al que uno pueda rezar con la expectativa de recibir una respuesta.

Sólo que no es una definición restrictiva. ¿Se puede considerar "religioso" alguien que no cree en un Dios que se comunica con los seres humanos y que no responde a las oraciones? Tradicionalmente, la respuesta (vía Epicuro, Lucrecio, Spinoza...) es que no, o muy difícilmente.

Las encuestas que muestran la mayor irreligiosidad de los científicos no prueban la "incompatibilidad de ciencia y religión". Ni siquiera está probado que haya una relación directa entre mayor educación y menor religiosidad (por lo visto, varía mucho según el trasfondo político de cada país). Lo que sí evidencian estos trabajos es un alto grado de incompatibilidad entre las creencias de los científicos y el cristianismo. Es decir, un alto grado de incompatibilidad entre el Dios espiritual de los científicos y el Dios tradicional de Abraham, Isaac y Jacob.