2 jun. 2012

Casi la mitad de los estadounidenses creen que Dios creó el ser humano “en su forma presente”

El recrudecimiento de las guerras culturales y la creciente polarización política, especialmente con un movimiento conservador cada vez más negacionista, podría reflejarse en un ligero aumento de apoyo popular al creacionismo en EE.UU, según una encuesta de Gallup. Aunque en general las creencias se mantienen en un nivel parecido durante los últimos 30 años.


Gallup, 2012

Hay que tener presente, en mi opinión, que estas encuestas no miden cuánto sabe la gente de ciencia (aunque puede haber una asociación entre educación científica y creacionismo), sino el peso de la autoridad del "magisterio" religioso y científico. Resumiendo, si la gente (y el grupo al que pertenece) hace caso a los científicos, dice que acepta la evolución en las encuestas. Y si valora más la opinión de los teólogos y representantes religiosos, se inclina por el creacionismo.

El problema no se resuelve aumentando la cantidad de evidencias disponibles, como ha sugerido el renombrado antropólogo Richard Leakey. Chris Mooney explica por qué:

Leakey sugiere seriamente que sólo con más evidencias científicas (¿sobre los orígenes humanos?), la negación de la evolución se disipará. Esto pasa por alto todo lo que sabemos sobre la negación de la evolución, según la cual todo trata sobre emoción e identidad de grupo, no sobre datos. Además, pasa por alto de todo lo que sabemos sobre comunicación científica y persuasión, que sugiere que cuando los negacionistas de la evolución se enfrentan con nuevas evidencias, persistirán aún más en sus falsas creencias, especialmente, si estos negacionistas son inteligentes y sofisticados.

La respuesta al negacionismo científico no está en las ciencias cognitivas. No es el teleologismo promiscuo ni una propensión genética a creer en lo sobrenatural lo que explica que la mitad de los estadounidenses sean creacionistas. La respuesta está realmente en la ingeniería social.