30 may. 2012

El secularismo no ha muerto

La república checa es el país del mundo con un porcentaje mayor de ateos, con un 37%. En España, desde 1998 hasta 2008 el ateísmo ha aumentado un punto porcentual y el teísmo ha disminuido 5. Los datos aparecen en una encuesta sobre religión en el International Social Survey Program. Gregory S. Paul finaliza su análisis con una observación muy interesante:

La tesis de que el secularismo popular está muerto, o al menos muriendo, es claramente falsa. En las naciones más avanzadas y exitosas, es la religión la que está en la UVI demográfica. También está totalmente desacreditada la premisa de que la religión es universal a la condición humana, como el lenguaje. Mientras que los teístas varían desde constituir la población de una nación entera a representar menos de un tercio, las habilidades verbales son casi uniformes en todas partes. Está probándose que son erróneas las extrapolaciones demográficas que sugieren una rápida reproducción de los fundamentalistas en el curso estadístico de superar a los secularistas de baja fertilidad, dado que no aciertan a tener en cuenta una conversión masiva y despreocupada debida a la modernidad. 
Las iglesias carecen de mecanismos para resistirse a las fuerzas de la secularización en la modernidad, incluyendo las prósperas corporaciones que compiten con las iglesias por la atención y el tiempo de la población (fíjense en los parkings de Walmart y Home Depot un domingo por la mañana, al tiempo que sólo un cuarto o menos de los americanos acuden a la iglesia). Mientras tanto, el ateísmo se está extendiendo orgánicamente a través de una conversión espontánea con un pequeño esfuerzo de organización a cargo de defensores entusiastas. En definitivas cuentas, podemos concluir que el ateísmo no está librando una batalla desesperada contra una oleada creciente de la religión organizada en occidente, y los teístas deberían estar gravemente preocupados por su situación en muchos países, especialmente en las sociedades más exitosas, dado que el ascenso del ateísmo es predominante entre los jóvenes occidentales, y un ateísmo en gran parte casual predomina cuando triunfan las sociedades democráticas.

Ver también: La creencia en Dios disminuye gradualmente en el mundo.