16 abr. 2012

El fin de la ufología

"Plan 9 from outer space"

Ha dejado de publicarse Cuadernos de ufología, la principal publicación ufológica española, tras 28 años repartidos en tres épocas. Yo estuve suscrito durante su segunda época, que empezó en 1987, coincidiendo con el período más álgido de mi "ufofilia" adolescente. La verdad es que CdU era una publicación sensacional. Tenía una estética algo fanzinera y un inevitable aire de contracultura científica, pero sus trabajos estaban muy cuidados en todos los sentidos y además tenía una excelente edición (las hojas de los volúmenes que conservo ni siquiera han amarilleado).

Creo que su final tiene un alcance más general, y que expresa en cierto modo el final de la propia ufología tal como la habíamos entendido. En especial a medida que enloquecía el mundillo ufológico a fines del siglo XX (abducciones, contactados con estigmas sangrantes, conspiraciones gubernamentales, informe "Matrix", etc) las visiones escépticas ganaron credibilidad; los OVNIs como fenómenos naturales, las creencias ufológicas como parte de un entramado "psico-social" corriente, etcétera. CdU, que no permaneció ajena a estas corrientes críticas, no era una publicación netamente "escéptica", pero en definitivas cuentas terminó invitando al desencantamiento.

Mi impresión personal es que la llamada "sequía ufológica", de la que se hablaba abiertamente en esta segunda época de Cuadernos, coincidió con la progresiva "espiritualización" del fenómeno y en especial con la erosión en la credibilidad de un contacto extraterrestre. La "hipótesis extraterrestre" no era una hipótesis más, entre otras, sino la hipótesis fundamental que hacía atractivo el fenómeno. Sólo esta "hipótesis extraterrestre" justificaba tratar a los "objetos voladores no identificados" (en principio, una categoría técnica neutral) como objetos "intencionales", dotados de inteligencia y voluntad, y todo esto sin recurrir a supuestos espiritualistas.

Desde junio de 1947, los OVNIs (coloquialmente, "platillos volantes") son esencialmente un mito tecnológico, metálico, espacial y "fisicalista". Son un mito materialista moderno, en contraste con otros mitos y "misterios" espiritualistas (como el espiritismo o las casas encantadas), tal y como acredita la constante preocupación de los ufólogos por adoptar una apariencia de metodología científica y especialmente por documentar las "huellas" empíricas del fenómeno (rastros en los radares, efectos electromagnéticos y radiaciones físicas sobre el terreno...). Por otra parte, los platillos están claramente asociados con la guerra fría. Los OVNIs representan el "punto de vista del espacio" en la dialéctica de los bloques, tal como refleja el film Ultimatum a la tierra (Robert Wise, 1951), donde el extraterrestre Klaatu, a bordo de platillos volantes, desembarca en la tierra para mediar entre las potencias nucleares.

Solamente a medida que se extiende el escepticismo por la ausencia de pruebas empíricas concluyentes y creíbles, y desde luego por la flagrante falta de un "contacto" extraterrestre público, los OVNIs se convierten en objetos espirituales, y la ufología empieza a convertirse en hermenéutica, o en una parodia de hermenéutica. En mi opinión, la hipótesis "Magonia" formulada en 1968 por Jacques Vallée (que llegó a participar en la película Encuentros en la tercera fase, de Steven Spielberg, quizás la mejor película ufológica), que relaciona los platillos con un abigarrado complejo de distintos fenómenos espirituales y folklóricos, y que viene a extender tanto sincrónica como diacrónicamente el fenómeno, contiene ya la semilla del fin de la ufología. Y de nuevo, esta evolución del mito se aprecia también en el cine: desde los platillos fisicalistas de Ultimatum a la tierra a los insípidos OVNIs "adimensionales" en la última entrega de Indiana Jones.


Dos grandes de la ufología: J. Allen Hynek y Jacques Vallée

Los ufólogos espirituales pueden decir lo que quieran, que los platillos en realidad proceden de un "universo paralelo", o que son "antepasados de espíritus africanos", pero es totalmente notorio que los OVNIs espirituales por lo general interesan menos que los OVNIs fisicalistas de Marte o fuera del sistema solar.