2 dic. 2011

Contra los pundits

La "ilusión de los especialistas (pundits)" es uno de los fallos cognitivos de los que trata Daniel Kahneman en su pluscuamperfecto libro. El conocimiento histórico, según advierte Kahneman, está lejos de ser una "marcha histórica" que implica siempre orden y dirección. Una posición que tiende a menospreciar el papel del azar, y que es muy influyente en la excesiva confianza que ponemos en las predicciones.

La ilusión de las predicciones válidas no afecta sólo al hombre común, parece que es particularmente fuerte en el caso de los especialistas que viven de hacer predicciones basadas, en apariencia, en el manejo de información privilegiada y en la pericia profesional. Philip Tetlock, psicólogo en la universidad de Pennsylvania, puso a prueba la ilusión de los especialistas en uno de sus libros sobre predicciones políticas por parte de expertos. Tetlock efectuó hasta 284 entrevistas a personas que vivían "comentando u ofreciendo consejos sobre tendencias políticas y económicas". Les pidió que asignaran la probabilidad de que ocurriera un determinado hecho relacionado con su área de especialidad (como si Gorbachov iba a sufrir un golpe militar o si los EE.UU iban a entrar en guerra en el golfo pérsico). A los expertos también se les preguntó sobre cómo habían evaluado las evidencias a favor de sus posiciones, sobre cómo reaccionaron cuando se probó que estaban equivocados y sobre cómo llegaron a sus conclusiones. Se les pidió que evaluaran las probabilidades de tres resultados alternativos en cada caso:

Los resultados fueron devastadores. Los expertos lo hicieron peor que si simplemente hubieran asignado iguales probabilidades a cada uno de los tres principales resultados. En otras palabras, las personas que pasan su tiempo, y se ganan la vida, estudiando un tema en particular, producen predicciones más pobres que unos monos tirando dardos sobre las opciones. Incluso en el área que mejor conocían, los expertos no lo hicieron significativamente mejor que los no especialistas.

Una parodia del pundit es el tertuliano español, figura paradigmática que suele dejarse caer por programas de radio y televisión para hacer sus predicciones expertas acerca de todo tipo de asuntos (preferentemente políticos y económicos). Las tertulias políticas de nuestras televisiones probablemente no sirven para divertirse, ni para aumentar el conocimiento del público (a veces es justo al revés), pero son bastante óptimas para estudiar cómo funcionan algunos sesgos cognitivos: