17 sept. 2011

¿Por qué creen en Dios y no en los extraterrestres?

La gente, en general, cree más en los dioses que en los extraterrestres. Según el "publiscopio" del diario Público, publicado en 2008, sólo el 19% de los católicos (y el 21% de los no creyentes) afirma creer en los OVNIs. Un porcentaje relativamente poco importante, en comparación a la mayoría social de creyentes en milagros, en el mito de Adán y Eva o en la supervivencia del alma después de la muerte. Por alguna razón interesante, a la gente le cuesta menos creer que Jesús nació de una virgen que en el platillo estrellado en Rosswell.

La encuesta de Púbico situaba la creencia en los OVNIs al lado de los fantasmas y la comunicación con los muertos, pero la diferencia entre el mito extraterrestre y el repertorio de las creencias llamadas "esotéricas" es muy significativa. La creencia en extrarrestres en principio no viola las leyes naturales conocidas, a diferencia de las historias sobre milagros, o de la parapsicología. Creer en milagros viola la ontología naturalista, creer en los OVNIs (en principio) no. Desde el punto de vista de la ciencia natural, la creencia en los extraterrestres es incluso mucho más plausible que la creencia en los principales dogmas cristianos o de las demás religiones "axiales".

De hecho, es probable que no estemos solos. El descubrimiento reciente de un exoplaneta a 200 años luz de la tierra, gracias al telescopio Kepler, relativiza todavía más la posición de la tierra como un "planeta privilegiado", para emplear la jerga creacionista. Aunque la mayoría seamos incrédulos con las historias de platillos volantes y hombrecillos verdes (Sergio Scariolo: "Tengo muchas dudas de que haya habido contactos con los extraterrestres"), los seres naturales de otros mundos ciertamente pueden existir, pero los ángeles o los demonios -si aceptamos un marco fisicalista y darwinista, no.