3 jul. 2011

Plinio el viejo (23-79 d.C.)

Autor de libros de historia, militar y naturalista romano bajo el gobierno de Nerón, Plinio pasó a la historia de la ciencia fundamentalmente por su Naturalis historiae, una obra enciclopédica que pretendía recopilar la mayor parte de los hechos naturales conocidos por la antigüedad. Esta historia natural es también muy importante para entender la historia del escepticismo ("Es asombroso hasta donde llega la credulidad griega", dice en el libro VIII), como explica Hecht en su estudio de la duda. Plinio se muestra de hecho escéptico con el Dios personal, aporta algunas razones para no creer en los dioses del panteón y niega que exista vida después de la muerte. En consonancia con los estoicos, considera que "es ridículo pensar que un ser supremo, cualquier cosa que esto sea, se preocupa por los asuntos humanos".

La visión que la obra ofrece de la naturaleza es una mezcla exuberante de fantasía y observaciones casi científicas. En particular, merece la pena destacar que los animales aparecen con frecuencia como agentes dotados de lo que hoy consideraríamos innegable racionalidad, de sentimientos ("Los elefantes gustan el amor y la gloria") y de técnicas que a veces rivalizan con la capacidad humana. Por añadidura, aunque Plinio da noticia de animales que hoy sabemos que son legendarios (como el basilisco, o el catoblepas), también introduce un principio de escepticismo en campos tan populares como la magia (el libro 28 posee un amplia sección "contra los magos") o negando abiertamente la credibilidad de fenómenos como la licantropía.

Existe una versión de esta obra drásticamente mutilada por Cátedra, que sólo incluye los libros dedicados a los animales. Para leer la versión completa es necesario recurrir a las carísimas ediciones de Gredos, y que yo sepa la obra no se ha digitalizado en español (en inglés existe al menos esta versión). Es conveniente recordar estas cosas de vez en cuanto para evitar la estúpida y dañina ilusión de que todo está en internet.

Un ejemplar de Naturalis historiae del siglo XII.