9 abr. 2011

Planned Parenthood recibe de los contribuyentes el 0.1% de lo que recibe el ejército

La oposición radical al aborto, y la consiguiente equiparación ética de la "persona humana" con las células embrionarias, son realmente las últimas banderas del fundamentalismo religioso en occidente.

No soy lo que llaman un "antimilitarista" y creo que los ejércitos democráticos deben ser financiados racionalmente. Pero la comparación entre un servicio social indispensable para la salud de las mujeres como el que presta Planned Parenthood desde hace casi 1 siglo y el presupuesto total del ejército de los EE.UU. sólo puede calificarse de abracadabrante. Lo que recibe Planned Paranthood de los contribuyentes americanos asciende apenas al 0.1% (una milésima parte) del total del presupuesto destinado al ejército (avisadme si los cálculos son erróneos: 374 millones Vs 685 billones según la medida anglosajona). No se trata de equiparar una cosa con otra, sino de intentar poner el debate en su verdadera proporción. Aparentemente este desajuste no ha sido un inconveniente para que los conservadores religiosos hayan logrado introducir el llamado "derecho a la vida" en la agenda política, exigiendo entre otras cosas que se retiren los fondos públicos destinados a Planned Parenthood.

El tsunami ultraconservador amenaza con invadir también Europa y España. De hecho, el candidato Rajoy ya ha anunciado que derogará la ley actual sobre el aborto. Si cumple sus promesas, es probable que a partir de la siguiente legislatura sea preciso que las mujeres que quieran ejercer su derecho a abortar en España vivan en un chalet y tengan un apellido compuesto.