3 abr. 2011

El miedo a la muerte favorece el rechazo de la teoría de la evolución

Existen tres razones fundamentales por las que el público no "cree" en la evolución, y ninguna de ellas tiene que ver con el análisis de las evidencias. La primera de estas razones es la autoridad. Si -para poner sólo un ejemplo- el jefe de la iglesia católica escribe que una ética basada en la evolución es "una ética sedienta de sangre" o afirma categóricamente que el hecho de la evolución es "irracional", lo más probable es que las ideas evolucionistas no sean muy bien recibidas por los creyentes. La segunda razón está dentro de nuestros propios cerebros, escépticos o creyentes, que según nos cuentan los psicólogos cognitivos, habrían evolucionado sesgos favorables a ver "diseño inteligente" en la naturaleza (Kelemen y Rosset, 2009) [PDF]. La tercera razón, según un trabajo publicado en Public Library of Science, tendría que ver simplemente con el miedo a la muerte.

En realidad no hay nada inusual en que motivos psicológicos estén en la base de la aceptación o el rechazo de ideologías y creencias. Se conoce, por ejemplo, que el conservadurismo está asociado "con la necesidad básica de controlar los sentimientos de amenaza e incertidumbre" y que las actitudes conservadoras están asociadas de hecho con cosas como el miedo a la muerte, la intolerancia hacia la ambigüedad o la baja autoestima (Jost et al., 2003) [PDF].

Los autores del trabajo publicado en PlOS han sometido ahora a prueba la hipótesis de que "el aumento en la conciencia de la muerte podría conducir a los individuos a abrazar la teoría del diseño inteligente y a rechazar la teoría de la evolución; en otras palabras, que el cambio de opinión en estas teorías es una estrategia de "gestión del terror", estimulada por la necesidad básica de mantener la seguridad psicológica". Según esta aproximación, el éxito de las teorías del diseño inteligente estaría fundamentado en su asociación con una "visión del mundo" religiosa capaz de aliviar la ansiedad ante el azar y una naturaleza despersonificada. Quizás no es una sorpresa, pero el estudio muestra que hay una clara relación positiva entre la "creencia" en el diseño inteligente y la religiosidad, y que las teorías naturalistas normalmente están asociadas con perfiles algo más despreocupados que los mantenidos por los creyentes.


Es más probable que no te preocupe tanto la muerte
si también te gusta Richard Dawkins


¿No reflejaría este estudio, al fin y al cabo, tendencias psicológicas ancestrales que ya estaban en la tranquila filosofía del "sonriente Demócrito", o de Epicuro: "Acostúmbrate a considerar que la muerte no es nada para nosotros, puesto que todo bien y todo mal están en la sensación, y la muerte es pérdida de sensación"? Aunque el mismo Epicuro, en esa misma carta a Meneceo, rechazaba el frío naturalismo de los antiguos.

Pero eso es claramente otra historia.



ResearchBlogging.org Tracy, J.L, Hart, J, & Martens, P.J (2011). Death and Science: The Existential Underpinnings of Belief in Intelligent Design and Discomfort with Evolution PloS ONE, 6 (3) : 10.1371/journal.pone.0017349