15 abr. 2011

Antonio Damasio sobre valor biológico y conciencia

“Lo que hemos designado como valioso, en términos de bienes y acciones, está relacionado directa o indirectamente con la posibilidad de mantener un rango homeoestático en el interior de los organismos vivos..
(...) Los rangos óptimos se expresan en las mentes conscientes como sentimientos placenteros; los rangos peligrosos, como sentimientos no tan placenteros o incluso dolorosos.
¿Se puede imaginar un sistema de detección más transparente? El funcionamiento óptimo de un organismo, que resulta en estados eficientes y armónicos de vida, constituye el substrato mismo de nuestros sentimientos primordiales de bienestar y placer. Son el fundamento del estado que, en formas bastante elaboradas, llamamos felicidad. Por el contrario, los estados vitales desorganizados, ineficaces e inarmónicos, los presagios de la enfermedad y el fracaso del sistema, constituyen el substrato de los sentimientos negativos, de los cuales, como observó tan adecuadamente Tolstoi, existen muchas más variedades que de los tipos positivos, una variedad infinita de dolor y sufrimiento, sin mencionar el disgusto, los miedos, la ira, la tristeza, la vergüenza, la culpa y el desprecio.” 
Antonio Damasio, Self comes to mind. Constructing the conscious brain (P. 55-56)