5 abr. 2011

Antinaturalismo

Una buena manera de definir el objetivo del naturalismo en filosofía puede ser contrastarlo con sus oponentes. La versión de una posición antinaturalista esquemática presentada aquí es bastante radical (probablemente existen posiciones antinaturalistas más sofisticadas), pero de hecho es la que tiene una mayor presencia cultural y por eso mismo me parece la más interesante.

1. La ciencia no es el único procedimiento legítimo de adquirir conocimiento factual

Otros procedimientos en principio no científicos, como la experiencia mística, el psicoanálisis, la "ciencia de los bienaventurados" o el testimonio basado en la revelación divina son procedimientos válidos de adquirir conocimiento factual. Para poner un ejemplo, la famosa estimación del arzobispo James Ussher, que calculó que el mundo comenzó a existir el 22 de octubre del 4004 a.C., basándose en cómputos bíblicos, es por lo menos un procedimiento digno de consideración.

2. El mundo descrito por las ciencias físicas no es el único que existe

El mundo descrito por las ciencias físicas y las leyes físico naturales no agota la realidad. Hay otros mundos. La sabiduría tradicional, las religiones y las mitologías describen minuciosamente mundos no naturales como el cielo, el infierno o purgatorio cristiano, el hades griego, la gehenna hebrea, etcétera, que también son dignos de consideración.

3. El mundo no es un sistema cerrado causalmente

Existen agentes no naturales que intervienen causalmente en el mundo físico. La sabiduría tradicional, las religiones y las mitologías describen multitud de este tipo de agentes: dioses, ángeles, demonios, espíritus de los antepasados, etcétera. Estas entidades no se limitan a existir de forma separada, sino que interactúan con los seres humanos y a menudo causan cambios tangibles en el mundo natural, por ejemplo alterando el curso de acontecimientos históricos o propiciando curas milagrosas inexplicables desde la ciencia natural.

4. Las explicaciones que incluyen agentes no naturales son legítimas

La exclusión de las explicaciones no naturales del mundo natural es una arbitrariedad materialista y fisicalista. En principio, los agentes no naturales (dioses, ángeles, espíritus tutelares) son entidades legítimas que no deberían ser eliminados de la ciencia natural y de las ciencias históricas. Para poner algún ejemplo, el reproche del papa contra la "irracionalidad" de la cosmología científica que excluye al creador, es una explicación intelectualmente aceptable. Del mismo modo, la explicación de la enfermedad humana basada en el bloqueo de la energía "Ki", tal como argumentan los practicantes del reiki, también sería -en principio- una explicación intelectualmente aceptable.


Beato Angélico: Anunciación (1437-1446)

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