7 nov. 2010

El "papa de Godwin" en España

El pasado mes de septiembre, en el solemne palacio Holyroodhouse de Edinburgo, Joseph Ratzinger insultó a los británicos (y a la historiografía cuerda) al equiparar el secularismo con el nazismo. Ayer insultó a los españoles, al equiparar la persecución religiosa de los años 30 del siglo pasado con el "anticlericalismo" y el "laicismo agresivo" de la España actual. Un blog nada sospechoso de ser "progre" escribe:

Se piensa que entre cinco y siete mil sacerdotes, monjes, seminaristas y monjas fueron asesinados por las fuerzas antifranquistas en el curso de la guerra civil, a veces bajo circunstancias de peculiar crueldad. El papa Juan Pablo II beatificó unas cinco mil de esas víctimas. Bajo su mérito, el mismo Benedicto beatificó a otras 498 en octubre de 2007. Ahora, sin embargo, insulta su memoria.

Conviene subrayarlo: todo esto ante la infinita cobardía del gobierno socialista y de su presidente ausente, incapaces de dar respuesta diplomática alguna a las execrables comparaciones del sutil historiador e "intelectual" romano. Con la iglesia católica los socialistas españoles no discuten. Prefieren (socialistas o populares) subvencionarla masivamente (5 millones en este viaje, y otros 25 en el siguiente) a cuenta del contribuyente, sea católico o no.

Realmente la idea del papa "intelectual" es una tontería posmoderna en toda regla, al lado de otras pintorescas asociaciones como la establecida por un digital ultraconservador entre Voltaire y el Tea Party, o la más antigua entre la velocidad de la luz y el machismo. Es abochornante que en España, "creyentes y no creyentes" -como se dice últimamente- prefieran recibir a Ratzinger como un "intelectual" ("uno de los cinco más importantes" en Europa, según un locutor radiofónico experto en copla, toros y salto de la reja) y no como un entertainer de masas fanatizadas y un teócrata medieval que juega sucio sistemáticamente para ocultar sus propios escándalos.

Nota sobre el título: Según la conocida ley de Godwin: "A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno."