13 jun. 2010

¿Por qué los musulmanes buscan ciencia moderna en el Corán?

Publicado por Salman Hameed en Irtiqa, y reproducido con permiso. Hadeed es astrónomo y ha publicado en Science el artículo "Bracing for Islamic creationism" [PDF]. Su blog es uno de los más interesantes en internet sobre las relaciones y los conflictos entre la ciencia y el Islam.

Un post de Nidhal Guessoum sobre la "astronomía islámica" ha generado algunas discusiones animadas. Uno de los comentarios en el post especuló con que si Einstein hubiera estado familiarizado con el Corán, quizás no hubiera introducido su Constante Cosmológica (que introdujo para hacer a su teoría consistente con el punto de vista ampliamente compartido de que el tiempo del universo es estático). Poco después, sin embargo, Edwin Hubble proporcionó evidencias para un universo en expansión). La opinión de que la expansión del universo ya estaba en el Qu'ran se cita como una evidencia de la superioridad del Qu'ran. De hecho, buscar descubrimientos en el Qu'ran es una actividad popular que es posible encontrar en muchas páginas web y libros dedicados a ella, y también suelen enviarse mails propagando estos "descubrimientos". Un par de comentarios sobre esto:

Estaba pensando en escribir sobre la naturaleza de la ciencia en este contexto. Sin embargo, Emre en los comentarios ya ha plantead algunos argumentos excelentes. Me centraré por tanto en las motivaciones que están detrás de los esfuerzos de encontrar ciencia en el Qu'ran.

Pero empezemos con cuestiones más básicas: En primer lugar, ¿por qué hacemos ciencia? Normalmente la ciencia está dirigida por la curiosidad y la necesidad de averiguar más sobre nuestro mundo físico. Esta curiosidad puede ser dirigida por profesores de ciencia, primero mirando a través de un telescopio, por estar inspirado por la religión para comprender la obra de Dios o, como es mi caso, por haber sido influído por Carl Sagan. Pero es preciso ver a donde te conducen las evidencias, dado que algunas de tus más firmes creencias pueden resultar erróneas y ser abandonadas. De hecho, el progreso científico alienta a los científicos para que encuentren agujeros en sus teorías, y si uno de ellos consigue derribar un gigante del pasado, la comunidad rinde honores a esa persona con los más altos premios. Esta combinación de creatividad, curiosidad y escepticismo es lo que ha hecho triunfar a la ciencia, con mucho el mejor modo de entender el mundo físico.

Pero las motivaciones para hallar ciencia moderna en el Qur'an está dirigida básicamente por la apologética. La preocupación principal normalmente no consiste en comprender el mundo natural, sino mostrar que el Qu'ran (y el Islam) es correcto. De hecho, se empieza con este supuesto. No soy capaz de ver a ningún creyente que esté dispuesto a cambiar de idea a la vista de evidencias en contra (por ejemplo, sobre afirmaciones problemáticas sobre personas que vivían hace cientos de años). Por supuesto, la respuesta se refugiará tras una "interpretación errónea", que normalmente resulta fácil de formular dada la carencia específica de detalles científicos en el Qu'ran. Déjenme ser muy claros en este punto. No hay nada erróneo en que los musulmanes crean que el Qu'ran es la verdadera palabra de Dios o en que contiene verdades morales que merecen influir en la vida de cada uno. Esta es una declaración de fe. El problema es cuando esta actitud se traduce en hacer ciencia.

Resulta divertido que los partidarios de otras religiones mayoritarias también hayan tratado de mostrar la superioridad de sus respectivas religiones intentando encontrar evidencias de ciencia moderna en sus respectivos textos sagrados o mostrando que sus textos pueden hacer predicciones. Puede comprobarse, por ejemplo, en la obra del chiflado Hugh Ross sobre el Cristianismo y la Biblia, y también toda la industria tras El código de la Biblia, mostrando revelaciones sobre mecánica cuántica en textos sagrados hinduístas, y quizás elementos de la teoría de cuerdas en la Torah. Solo son unos pocos ejemplos, y este grupo de personas pueden estar igualmente convencidos de que su religión es superior a causa de sus respectivos descubrimientos. Sin embargo, la narrativa de la ciencia en el Qu'ran es mucho más insistente que estas otras ideas.

No es presiso decir que no existen contribuciones a la ciencia moderna desde ninguna de estas apologéticas. Esto no es sorprendente, puesto que la ciencia funciona de este manera. Si alguno de estos grupos tuviera alguna validez, entonces ya habrían recibido varios premios Nobel. De hecho, los académicos musulmanes de la edad media suponen un buen contraejemplo. Al-Haytham, Al-Bitruji, Ibn-al-Shatir, etc, no emplearon el texto Qu'ránico para plantear objeciones sobre el modelo de Ptolomeo. Más bien, su insatisfacción con el modelo ptolemaico se basó en superiores datos observacionales, en objeciones filosóficas relativas al ecuante, etc (Ver también nuestra Conferencia sobre ciencia y religión, por George Saliba, sobre esta parte de la historia de la ciencia).

¿Pero por qué habría que basar la propia religión en la ciencia? Este es un tema fascinante, y tiene que ver con el éxito espectacular de la ciencia durante los últimos 200 o 300 años. Ahora son las religiones las que buscan a la ciencia para validarse. Para los musulmanes, esta reacción está enterrada en el pasado colonial y en los esfuerzos de los reformadores del siglo XIX.

Otro dia hablaremos de ello. De momento, si pretendemos que la ciencia progreses, por favor, manténgase separada de la religión.

Ver también el post anterior: "Ciencia en el Qu'ran en Argelia".