10 jun. 2010

La resistencia a estrategias extremas podría explicar la cooperación humana en los juegos económicos

Los críticos modernos del Homo Economicus se habían basado en parte en los resultados que ofrecían "juegos de bienes públicos" aparentemente incompatibles con los supuestos del sujeto económico racional. Para resumir, los sujetos cooperaban en el laboratorio más de lo esperado según el modelo del sujeto económico egoísta, maximizador del beneficio. En consecuencia, 1) desde la perspectiva de las causas próximas se invocaba un mecanismo favorable a la cooperación basado en la idea de que los sujetos valoraban tambien el éxito de los demás, y se sentían recompensados por su consecución; y 2) desde la perspectiva evolucionista, se especulaba con preferencias prosociales remotas basadas en la preocupación por los otros (other-regarding) o en la llamada "aversión a la desigualdad".

Rolf Kümmerli y su equipo han discutido estos resultados con su trabajo que acaba de publicar PNAS (en español: La resistencia a estrategias extremas, más que preferencias prosociales, puede explicar la cooperación humana en juegos de bienes públicos). Estos investigadores han invertido de forma muy ingeniosa el diseño experimental de los juegos de bienes públicos anteriores, ideando esta vez estrategias en las que el comportamiento prosocial era favorecido al 100%.

Consecuentemente, si se observan niveles intermedios (<100%) de cooperación, entonces esto es inconsistente tanto con las preferencias egoístas como prosociales, sugiriendo que la explicación más plausible es el comportamiento imperfecto desencadenado por dispositivos psicológicos.

Los jugadores, en efecto, no se comportaron en el experimento según el nivel esperado de prosocialidad. Unos resultados que favorecerían la idea de que los jugadores poseen una utilidad económica que no está basada en un intrínseco sentido prosocial (tampoco en un egoísmo instintivo), sino en un "comportamiento imperfecto" que evita conjuntamente la cooperación y la deserción totales, estrategias demasiado arriesgadas o "extremas" para ser favorecidas por presiones evolutivas.

Los autores del artículo concluyen con una advertencia de método y con un toque de escepticismo sobre las repercusiones evolutivas de los "juegos" económicos:

Un paso futuro decisivo consiste en determinar exactamente por qué los individuos se comportan de un modo imperfecto. En segundo lugar, nuestros resultados ilustran por qué se debe actuar con cautela a la hora de interpretar las implicaciones evolucionistas de los experimentos económicos. Aunque las comparaciones cualitativas entre tratamientos puede demostrar el rol potencial de diferentes y posibles explicaciones, para la cooperación, se pueden ofrecer numerosas explicaciones para el nivel absoluto de cooperación en un tratamiento particular.


ResearchBlogging.org Kummerli, R., Burton-Chellew, M., Ross-Gillespie, A., & West, S. (2010). Resistance to extreme strategies, rather than prosocial preferences, can explain human cooperation in public goods games Proceedings of the National Academy of Sciences, 107 (22), 10125-10130 DOI: 10.1073/pnas.1000829107