31 mar. 2010

La vitalidad de Adam Smith en el mundo contemporáneo

Dejando aparte a los panfletistas insobornables, prácticamente nadie considera ya que la "mano invisible" sea una metáfora adecuada para describir la economía contemporánea, y esto por lo menos desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando resultó evidente que el modelo de empresas privadas y de "mercado libre" había sido ampliamente superado en las naciones industrializadas por un nuevo modelo empresarial jerárquico, basado en grandes corporaciones, y por un intervencionismo estatal cada vez más explícito (el impacto de estos cambios en la teoría económica ha sido explicado, entre otros, por Alfred Chandler y Ronald Coase, creador de la "teoría de la firma").

Merece la pena leer este artículo [PDF] de Amartya Sen sobre el "otro" Adam Smith, no sólo en la más citada que leída La riqueza de las naciones (cuyo 250 aniversario se cumplió en 2009), sino sobre todo en La teoría de los sentimentos morales, donde Smith insinúa un modelo de agente económico que no coincide con la visión convencional del agente racional y egoísta. En este mismo blog hemos hablado sobre la recuperación de la "izquierda smithiana", más allá de los gastados estereotipos sobre la "benevolencia del cervezero" y las indescriptibles bendiciones de la libre competencia, ante todo gracias a los nuevos economistas conductuales y experimentales.

Sen revive incluso una teoría de la justicia (1) crítica con el modelo "trascendentalista" de Hobbes o Rawls que está inspirada en la idea típicamente smithiana del "espectador imparcial" (al parecer una influencia directa en Kant, que conocía la obra de Adam Smith); del espectador moral que intenta cuestionar el provincianismo mirando "desde los ojos del resto de la humanidad".

"La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes", dijo el Dr. Martin Luther King Jr., en abril de 1963, en una carta desde la prisión de Birmingham. El descontendo basado en la injusticia de un país puede extenderse rápidamente a otros lugares. Nuestras "vecindades" se están exteniendo ahora eficazmente por el mundo. Nuestra involucración con otros a través del comercio y la comunicación son apreciablemente grandes en el mundo contempóraneo, y además, nuestro contacto global por medio de conexiones literarias, artísticas y científicas dificulta que pueda confinarse a la ciudadanía dada de un país concreto, ignorando los demás, una consideración adecuada de preocupaciones e intereses diversos.

ACT (1) Taurus ha publicado este año La idea de la justicia. Tengo la impresión de que hay una cierta familaridad entre la crítica de Sen al "trascendentalismo" de Rawls (en realidad, una tradición que se puede remontar hasta La república de Platón), y las críticas procedentes del pragmatismo político de Rorty y del conservadurismo moderado de Oakeshott, frente a lo que llamaba "racionalismo político", por no mencionar la clásica crítica de Spinoza al inicio de su Tratado político.


ResearchBlogging.org Amartya Sen (2010). Adam Smith and the contemporary world Erasmus Journal for Philosophy and Economics,, 3 (1), 50-67