6 ene. 2010

Los reyes magos de Ratzinger

Aprovechando la oleada de infantilismo e irracionalismo folklórico que rodea estas fechas, Josef Ratzinger ha culminado hoy una misa en Roma criticando lo que llama "autosuficiencia" de la ciencia (hablaremos de esto mañana) y ensalzando a los legendarios "reyes magos" como "sabios" y "modelos de los auténticos buscadores de la verdad". Queda otra vez en evidencia que las religiones aparentemente "superiores" nunca terminan de liberarse de la magia, aunque las palabras del Papa se pueden interpretar simultáneamente como una justificación velada de la astrología y como un intento de los sacerdotes de subordinar el poder de los magos, de los astrólogos (y en último término, de los científicos) que "no se avergonzaron de pedir instrucciones a los jefes religiosos de Judea para llegar a Belén".

Este estrambótico discurso del monarca y sacerdote no es una inocente reivindicación de una leyenda piadosa, es un manifiesto teocrático contra la libertad de la ciencia. Ratzinger sabe perfectamente que el mundo científico, culto y secularizado no sólo no cree en los RR.MM -más que a título de celebración folklórica-, sino que tampoco necesita consultar a los "jefes religiosos" para alcanzar sus objetivos, lo que naturalmente es un motivo de consternación en el Vaticano.