11 dic. 2009

El "CSIC" italiano financia con dinero público un libro creacionista

Evoluzionismo. Il tramonto de una ipotesi ha recibido el apoyo económico (9.000 euros, como destaca Magonia) del Consiglio Nazionale delle Ricerche, un ente público similar en sus funciones al CSIC español. Su autor, Roberto de Mattei, es un profesor de historia de la iglesia y del cristianismo en la universidad europea de Roma, vicepresidente del mismo Consiglio y presidente de la fundación católica Lepanto. 

Guerra cultural, no ciencia

Lo más interesante es comprobar como de Mattei incorpora esta obra, así como la controversia periodística originada a raíz de su financiación en los medios italianos e internacionales, dentro de una "guerra cultural" claramente extracientífica que incluye constantes alusiones al "laicismo", a la "cristofobia" y otras presuntas amenazas de la Europa descristianizada. En este sentido, el libro daría un paso más allá de la "cuña", al no intentar presentar los resultados de su crítica al darwinismo como ciencia positiva puramente, sino como parte de una visión religiosa y metafísica que nunca se molesta en camuflar.

Paradójicamente, resulta que en la recepción del evolucionismo, de Mattei y sus partidarios están más cerca del Islam que de la Europa laica o, incluso, que de la misma Roma, tal como ha observado Ferdinando Boero, zoólogo de la universidad de Lecce: "Nos enfrentamos con la paradoja de que, mientras que la Academia Vaticana (Pontificia) de las Ciencias apoya el evolucionismo, el vicepresidente de la mayor institución científica de Italia lo niega".

Supongo que no habrá que esperar mucho para que el sector más levantisco de nuestro propio "periodismo católico" (medios que por vocación no militan en "el mal") le eche una mano a De Mattei, y previsiblemente en los mismos términos: en el nombre de la "libertad de expresión" y descalificando a los críticos que no se callan como nuevos inquisidores.

Nostalgia de la metafísica

Merece la pena destacar el concepto de ciencia que defiende Mattei:
Es más evidente para el intelecto humano afirmar que Dios existe, en lugar que creer que el hombre desciende de los simios, como se repite acríticamente a partir de Darwin. La primera afirmación es declarada una opinión "fideísta" y la segunda es elevada a verdad absoluta.
(...) La creacion (...) se impone a quien quiera ejercitar la razón, como una "realidad científica" o, si se prefiere, como una verdad racional radicalmente incompatible con la fantasía evolucionista.

El comentario se puede vincular con la entrada anterior que señalaba el peligro de que la fenomenología invadiera el criterio científico. Puesto que para Mattei, el concepto de "creación" divina es prácticamente una evidencia fenomenológica de este tipo, una "verdad racional" que formaría parte de la estructura de la conciencia humana, y que no podría desmentir la ciencia experimental.

En lo que sí lleva razón Mattei es en el hecho de que para el intelecto humano resulta más "evidente" o más "natural" afirmar la creación que la evolución, como ha probado la psicología experimental (por ejemplo Kelemen, 2003, y Kelemen y Rosset, 2009).

Por desgracia para los teólogos, este tipo de argumentos metafísicos tan antiguos en su forma y contenido como la recepción histórica del darwinismo en el mundo católico (Martínez, 2007) no son en absoluto admisibles para corroborar la ciencia de la creación, si se quiere entender como algo opuesto al darwinismo.