16 nov. 2009

Ante el embajador de Irán, el Papa vuelve a elogiar al Islam político

No hay duda de que el papado de Ratzinger está marcado por la aproximación diplomática y cultural a los regímenes islámicos. Y hay que reconocer que el monarca romano no es el único en acercarse al Islam político, como muestran el histórico discurso de Barack Obama en la universidad de El Cairo, o la iniciativa de una "Alianza de civilizaciones" impulsada por el gobierno de España desde 2004.

Ante el embajador iraní en la Santa Sede, Ali Akbar, Ratzinger ha manifestado de nuevo la cercanía del Vaticano con el régimen islámico, destacando sus "eminentes tradiciones espirituales" y su "profunda sensibilidad religiosa". "La fe en el único Dios debe acercar a todos los creyentes", ha afirmado el Papa, acaso contra la Europa laica e impía, tantas veces cuestionada por los guerrilleros culturales de Roma.

No se esperaba ninguna alusión por parte del sumo pontífice a la persecución de los homosexuales bajo las leyes islámicas, como Nemat Safavi, cuyo caso ha encontrado eco en Internet. Tampoco se esperaba alusión alguna a los opositores políticos y apóstatas condenados a muerte en Irán, como Ehsan Fattahian, que tuvo tiempo de sintetizar su experiencia dramática en una carta de despedida.

Joseph Ratzinger es, desde luego, un perfecto candidato a los premios "Bad Faith" que otorga la revista New Humanist.


ACT. Inductivist (Vía Secular right) lo ha captado: Del choque de civilizaciones a la "santa Alianza":
Los conservadores sociales se alinean típicamente con Occidente en contra del mundo islámico en el "choque de civilizaciones", pero hay que reconocer que en ciertos aspectos tenemos más en común con los musulmanes que con los europeos y muchos norteamericanos laicos. Nuestra lucha con los izquierdistas (liberales) degenerados no se limita a los Estados Unidos. Si Europa tiene algún conservador cultural, estaría encantado de formar equipo con ellos (...) La abrumadora mayoría de los musulmanes, en contraste, son tradicionales. Necesitamos trabajar junto a ellos contra el imperialismo cultural izquierdista (liberal) en sus países.