2 oct. 2009

Los correlatos neurales de las creencias

Cuando este creyente "sin complejos" declaraba hace poco que "Hay quien está orgulloso de ser del Betis, yo lo estoy de ser católico" quizás estaba insinuando algo más profundo de lo que sospechaba.

A pesar de las diferencias neuroanatomómicas del cerebro "creyente" y "no creyente" (y de estos grupos entre sí), por lo que se refiere al hecho mismo de creer, no hay distinciones entre creyentes e increyentes, según atestigua el reciente estudio de Sam Harris et al (1). Las diferencias entre creer y descreer, o entre creer afirmaciones naturales o sobrenaturales, son independientes del contexto. Esto implica que todos empleamos la misma área del cerebro, situada en la corteza prefontal, para sostener que el milagro de la transubstanciación es cierto o que los colores de la camiseta del Betis son el verde y el blanco.

El artículo ya ha sido reseñado en Newsweek, donde Harris aprovecha para arremeter contra la falacia naturalista, tal vez la última trinchera del espiritualismo moral:
Desde el punto de vista de Harris lo más importante es que la ciencia necesita involucrarse urgentemente en las grandes cuestiones de la existencia humana: el bien, el mal, la moralidad, la ética y lo que llama el "bienestar humano", y no ceder todo esto a la esfera religiosa. "Se suele imaginar," me escribe en un e-mail "que los hechos científicos y los valores humanos representan modos de hablar sobre el mundo distintos e inconmensurables. Consecuentemente, la mayor parte de la gente supone que la ciencia nunca estará en posición de resolver cuestiones éticas o determinar cómo deben vivir los seres humanos. Cuestiones a cerca del matrimonio homosexual, la subyugación de las mujeres bajo los talibanes, la responsabilidad comunitaria con los niños: todo esto ha sido relegado al reino de la religión o de los "valores". Pero, cuanto más sepamos, a través de la ciencia, sobre cómo vive la gente y sobre cómo piensa, y sobre qué les hace feliz, más información real tendremos sobre cómo vivir mejor, juntos, en el planeta.
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(1) Sam Harris, Jonas T. Kaplan, Ashley Curiel, Susan Y. Bookheimer, Marco Iacoboni, Mark S. Cohen. 2009. The Neural Correlates of Religious and Nonreligious Belief. PLoS ONE