26 ago. 2009

Terceristas

Dos estudiantes universitarios han puesto en marcha desde Chile un podcast sobre la "Tercera Cultura", esa especie de "escapatoria" a la incomprensión secular de las ciencias y las artes.

Los autores empiezan citando un trabajo publicado en Journal of Research in Personality que estudiaba las diferencias emocionales entre los lectores de ciencia y de literatura, avalando en parte el arquetipo del hombre de ciencia socialmente disfuncional. Frente a esta mutua incomprensión, denunciada por C.P. Snow hace 50 años, las ciencias cognitivas y las neurociencias prometen orientar una salida digna del malestar cultural. Si nos gustan las ciencias duras, ya no estaríamos obligados a convertirnos en otra versión del aturdido Profesor Tornasol...

Como denuncian los autores del podcast, las ideas de la Tercera Cultura aún encuentran muchos obstáculos emocionales e institucionales. A los intelectuales humanistas siguen sin interesarles las ciencias naturales y los científicos de las disciplinas "duras" reprochan la orientación excesivamente especulativa y popular de los "terceristas". Estos prejuicios, algunas veces justificados, otras proceden del actual sistema de publicación científico, muy rígido y especializado, y de la distribución académica del saber, pero muchos otros avances permiten ser mucho más optimistas.

Los cambios son especialmente llamativos en el campo de la filosofía tradicional, aunque no siempre se aprecien o se valoren en la universidad. Cuando hace unas dos décadas Patricia y Paul Churchland propusieron el término "neurofilosofía" las ideas de la Tercera Cultura no eran demasiado populares. Pero hoy una creciente minoría consideraría extravagante enfrentar un debate "filosófico" prescindiendo de las ciencias experimentales, y la idea de una diferencia substantiva entre lo "científico" y lo "filosófico" resulta cada vez más caduca. La mejor filosofía del planeta es "brain-friendly".