19 ago. 2009

Periodismo bochornoso en RNE

La llamada "terapia de vidas pasadas" ya estuvo cerca de ingresar en la sanidad pública cuando la Consejería de Sanidad de Murcia casi reconoce, al parecer por un error administrativo, las "técnicas regresivas" del terapeuta Juan José López Martínez. En aquel momento los profesionales y las asociaciones médicas respondieron a tiempo trasladando sus legítimas protestas al colegio de médicos y la consejería sanitaria.

Sin embargo, no siempre es sencillo librarse de la superstición. Ayer mismo el programa de RNE "Afectos en la noche" obsequió a los oyentes que soportaban el umbral del calor nocturno con un espacio de publicidad pública gratuita para el rimbombante Instituto Español de Terapia Regresiva: "Un profundo método de transformación que desactiva los condicionamientos de la mente, devolviéndonos la sabiduría del alma." Una de las directoras del instituto es Cristina San Miguel, licenciada en Bellas Artes que "cursó estudios" de psicología y es una hipno-terapeuta reconocida por la American Associaciation of Professional Hypnotherapists...

Los periodistas del "ente público", lejos de ejercer la función crítica que ingenuamente podríamos suponer, presentaron estas credenciales como una prueba de que no se tomaban "a la ligera" semejantes majaderías "terapéuticas" y de que respetaban las "creencias sagradas" de todos. En ningún momento se presentó al público la opinión de verdaderos profesionales sanitarios o de terapeutas acreditados.

Puesto que esto es tan sólo un ejemplo de un mal muy extendido, ¿por qué no existe ningún protocolo para asegurar la veracidad de la información y la honestidad científica de los medios públicos? ¿Es que el llamado "periodismo científico" puede conformarse con publicar los resúmenes de prensa de la revista de Nature en suplementos y "secciones" aislados que no afectan al resto del periodismo?