7 abr. 2009

La visión escéptica sobre la moral

Un magnífico comentario de Heather MacDonald ("Secular right"):
Los nuevos ateos no están argumentando contra el punto de vista de que la moralidad es innata, sino contra la idea de que es el producto de la educación formal religiosa. Es la visión del mundo teísta y teocon la que resulta desafiada por lo que Brooks llama "la aproximación evolucionista a la moralidad", no la visión escéptica. Son los teocon quienes afirman que, a menos que la sociedad y los individuos sean sumergidos en libros pretendidamente sagrados, la anarquía y la depredación gobernarán el mundo. Los escépticos responden que la conducta moral es instintiva, que los padres construyen sobre la base de los impulsos iniciales del niño hacia la empatía y la justicia, reforzando estos impulsos mediante el hábito y la autoridad. Los códigos éticos religiosos son epifenómenos de nuestro sentido moral, no al revés. Y los niños educados sin la creencia en la revelación divina pueden permanecer tan fieles a los valores sociales como aquellos que piensan que los Diez Mandamientos son de origen divino.
Ésta es una explicación directa y clara del naturalismo moral, desde una perspectiva conservadora (aristotélica, incluso). Curiosamente, Brooks (¿El final de la filosofía o el principio de la filosofía experimental?) sitúa en un mismo nivel la "tradición talmúdica" y los "nuevos ateos", a los que pretende oponer su interpretación emocional, evolucionista o "humeana" -como la llamaría Hauser- de la moral religiosa.

Ver también: Darwin 200. Evolution and the ethical brain.