29 abr. 2009

Comercia con tu enemigo

"Ama a tu enemigo" no tiene ningún significado concreto a no ser que empieces a comerciar con él. Ni la religión, ni la filosofía, ni siquiera la ciencia. Que sea esta la base para el humanismo real resulta bastante sorprendente teniendo en cuenta que lo aconsejado por los textos fundadores de nuestra tradición, o por sus intérpretes autorizados (de la Biblia a Aristóteles y Platón) era algo a menudo más parecido a la autarquía.

Buchan, Wilson, Brewer, Fatas y Foody prueban en un trabajo publicado en PNAS dos hipótesis alternativas: o bien la globalización está ayudando a destruir las antiguas legitimidades de los pequeños grupos (como predecía Marx) o bien está fomentando nuevas identidades que se resisten al cosmopolitismo y a la mundualización de la cooperación. Estos investigadores han diseñado el siguiente experimento, resumido por Dan Sperber:
Tenían personas en seis paises, Argentina, Irán, Italia, Rusia, Sudáfrica y los Estados unidos participando en un juego económico, una especie de "experimento de contribución secuencial multinivel." A los participantes se les daba 10 partes (cada una por valor de medio dólar). Podían mantenerlas sin pérdidas o ganancias, situarlas en una cuenta local a la que contribuirian otras tres personas de la misma comunidad local, o bien situarlas en una cuenta global compuesta de cuatro personas más otros dos grupos de cuatro personas de diferentes países. Teniendo en cuenta que las ganancias dependían de las decisiones de los participantes para comportarse de forma cooperativa contribuyendo en las cuentas comunes, existía un riesgo de pérdidas pero también la ocasión de ganar al situar las partes en la comunidad local, y un mayor riesgo junto a una mayor ocasión de ganar al situar las partes en la cuenta global.

Los autores clasifican los países y los participantes individuales de acuerdo con el Índice de Globalización por Países y el Índice de Globalización Individual y predicen para ambos índices, que en la medida en que las personas se encuentren en un ambiente más globalizado, más contribuirán a la cuenta común. Los datos confirman esta predicción. (...) En esencia, los individuos "globalizados" dibujan fronteras de grupo más amplias que los demás, desestimando las motivaciones localistas en favor de las cosmopolitas. La globalización podría ser fundamental a la hora de formar una cooperación contemporánea de gran escala y podría ser una fuerza positiva para la provisión de bienes públicos globales.