13 mar. 2009

¿Por qué no se habla de Durban II?

La polémica en torno a la conferencia de Ginebra ("Durban II") parece casi invisible en los medios españoles. Representa una causa incómoda para casi todos.

Los conservadores quizás están cohibidos por el titubeante y condicional aval del Vaticano al foro. Un ambiguo "magisterium" que sin embargo no deja de irritar profundamente a las comunidades judías y a Israel, mucho más tras la reconciliación de los obispos lefebvristas antisemitas.

La izquierda también mira hacia otro lado. El principal partido "progresista" de España está ocupado en la "Alianza de civilizaciones", cuya próxima reunión tendrá lugar en Turquía también en abril. Se recupera el espíritu de Bandung, que también lanzaba formidables lemas sobre el mestizaje y la multiculturalidad, y a favor de la convergencia religiosa: "Todas las grandes religiones tienen el mismo mensaje de tolerancia". De acuerdo con Paul Johnson, la expresión "tiers monde" (tercer mundo) fué acuñada por periodistas "progresistas" franceses que apoyaban a los "No alineados" en el occidente capitalista o en el socialismo soviético. Fué una ideología recibida con entusiasmo en las luchas poscoloniales de los años 60, ante todo entre los países árabes liderados efímeramente por Nasser, el panarabista.

Hoy los "no alineados" siguen basculando entre el socialismo pío y el islamismo "antiimperialista", y los prolegómenos de Durban II recuperan las proclamas de aquella "generación de Bandung" que ayudó a configurar algunas de las peores calamidades de nuestro tiempo, desde Argelia, al conflicto árabe-israelí, pasando por el terrorismo europeo del IRA o ETA.

Facebook: Contra la participación de España en la conferencia de examen de Durban (Ginebra, 2009)