5 mar. 2009

Incluso el Vaticano desacredita la "teoría" del Diseño Inteligente

La universidad gregoriana pontificia de Roma, bajo el alto patronazgo del Vaticano, aloja estos días una conferencia en torno a Darwin: Evolución y biología. Hechos y teorías. Dejando a un lado las habituales concesiones a la metafísica romana (Gustavo Bueno: "Así como la mariposa Caligo extiende sus alas cuando se le acerca su ave predadora para no ser devorada por ella, así también nosotros debemos extender los brazos en cruz para no ser devorados por los sacerdotes."), al menos sus promotores excluyen desde el principio "cualquier enfrentamiento directo entre creación y evolución, así como la controversia planteada por el Diseño Inteligente, como si se tratara de una teoría científica alternativa al neo-darwinismo".

Este parece un principio de racionalidad mínima, de sensatez. Un debate en torno a hechos científicos de ningún modo puede sentar en la misma mesa a evolucionistas y partidarios del diseño inteligente, fingiendo que es posible ofrecerles un turno tolerante de palabra. Tampoco un congreso de astronomía tendría por qué aceptar el "diálogo" con magos persas. Lo ilustra el incidente que ha tenido lugar en la sala de conferencias de la universidad romana, cuando el "doctor turco" Oktar Babuna, un colaborador de Harun Yahya, intenta intervenir después de la ponencia de Douglas Futuyma y Francisco J. Ayala. Babuna se quejó más tarde a la agencia de prensa por la actitud "antidemocrática" de los científicos.

Haciendo gala del vago relativismo que suele caracterizar a muchos periodistas científicos, Reuters pregunta al público: ¿Piensa que los representantes de la Universidad Gregoriana actuaron bien o mal al arrebatar el micrófobo de Babuna durante la conferencia científica? Lo sabemos. Muchos no dudarán en emplear este incidente para perpetuar el estereotipo de la ciencia -y de la biología científica en particular- como una actividad dogmática y opresora, acaso portadora de una nueva "mentalidad inquisitorial" contra los elegantes, democráticos y siempre abiertos partidarios del pensamiento mágico.