10 feb. 2009

Eluana

Por fín concluyó la tortura totalitaria contra esta ciudadana italiana. La obscenidad, sin embargo, continúa. Se habla incluso de "ejecución", pero no causó alarma que la medicina, las leyes y el estado no sirvieran precisamente para preservar la salud, sino para prolongar una especie de cuento de terror.

Leo en Facebook: "Incluso los ateos sabemos que hay cosas peores que la muerte. Lo que le han hecho a esta chica, por ejemplo".

Podría servir para ilustrar la falacia de la "pendiente resbaladiza" en los diccionarios y enciclopedias:
Si a Eulana se le niega el alimento y el agua, con el único objetivo de que muera, ¿quién puede estar a salvo? Se abre el camino para acabar con todo aquel que no produce (por ejemplo, el anciano), cueste dinero (el incapacitado de por vida), sea difícil de controlar (el enfermo mental) o simplemente sea una carga familiar y social (el minusválido, el enfermo terminal).
Profesionales por la ética, dicen llamarse.