5 ene. 2009

Seguimos buscando a la derecha secular

¿Por qué no tenemos ya aquí algo similar a una Asociación Humanista Conservadora, como esta del Reino Unido?

Iniciando el 2009 es difícil digerir que los representantes más abiertamente reaccionarios y teocráticos del país pretendan acaparar el "electorado tradicional" o la "base social" de una democracia liberal homologada y funcional. Sin embargo, el secuestro de la mayoría conservadora -y la satanización de todos los demás- es el propósito explícito de un difuso conglomerado de asociaciones, redes sociales en Internet y Think Tanks aclimatados últimamente en España -aunque financiados desde el exterior-, cuyos principales proponentes no hace falta mencionar ni publicitar.

Son grupos opuestos en distinto grado, no sólo a las leyes que legalizan ciertos supuestos del aborto, sino a la asignatura de Educación por la ciudadanía, a buena parte de la educación sexual actual, a la despenalización de la homosexualidad o el matrimonio gay, a la investigación biomédica con células madre, a veces también al pluralismo religioso y por supuesto a las políticas de separación entre el Estado y las iglesias que descalifican automáticamente como ofensivas y "laicistas".

No se trata de negar el derecho a que los conservadores (o los progresistas) que sean religiosos se manifiesten como tales, mientras respeten las leyes civiles (algo que no siempre se puede asegurar). Pero España necesitaría que los conservadores seculares se visualicen pública y políticamente al menos en igualdad de condiciones a los conservadores religiosos, incluso por el bien del principal partido conservador, a no ser que prefiera atrincherarse en un antimodernismo y antiizquierdismo más propio de la secta Moon o del ultramontanismo tradicional español. La declaración de Amsterdam de 2002, por ejemplo, establecía entre sus fundamentos que el humanismo es "una respuesta a la demanda generalizada de una alternativa a la religión dogmática". Un presupuesto difícil de encontrar hoy en la mayoría de los representantes políticos, comentaristas y activistas de la derecha (no secular).