3 ene. 2009

Ateos que salen del armario

No es que sea vox populi, pero son bastante conocidos casos concretos de periodistas, políticos, intelectuales, profesores o incluso activistas de grupos religiosos que son ateos en la intimidad. La mayor parte de quienes militan en la "derecha", sea lo que esto sea, tienden a considerarse ideológicamente conservadores, a identificarse con la religión, con la "fundación trascendente de los valores" y con la tutela moral que presuntamente dispensan las iglesias en un mundo "chestertonianamente" inclinado hacia el caos secular. De un tiempo a esta parte este sector conservador ha recrudecido este posicionamiento en España, donde existe una campaña pertinaz contra lo que llaman "laicismo" que en el fondo no expresa mucho más que un descontento reaccionario ante la sociedad secular.

Bueno, siempre hay excepciones:
Creemos que los principios y las políticas conservadoras no necesitan estar arraigadas en un conjunto específico de afirmaciones sobrenaturales. Más bien, el conservadurismo sirve los fines del "florecimiento humano", lo que los griegos denominarond Eudaimonia. El conservadurismo secular toma al mundo empírico como lo que es, y acepta que hacer de él lo mejor únicamente es posible a través de las facultades de la razón.
Así se definen en Secular right, un blog colectivo crítico con lo que Larry Arnhart llama "conservadurismo metafísico", para diferenciarlo del conservadurismo darwiniano.

Que cunda el ejemplo.