28 dic. 2008

¿Tienen nuestros cráneos modernos mentes de la edad de piedra?

Scientific American tiene un artículo crítico contra la psicología evolucionista que ha recibido comentarios bastante positivos en varios blogs científicos.

David J. Buller ataca lo que llama "psicología evolucionista popular", sobre todo en la versión de David M. Buss y Steven Pinker:
De acuerdo con la Psicología Evolucionista Popular (PE Pop), "el cerebro humano consiste en una gran colección de dispositivos computaciones funcionalmente especializados que evolucionaron para solucionar los problemas adaptativos con los que se encontraban regularmente nuestros antecesores cazadores y recolectores". Así como la evolución por selección natural y sexual ha equipado a todos los humanos con adaptaciones morfológicas tales como los corazones o los riñones, asegura la PE Pop, también nos ha equipado a todos los humanos con un conjunto de adaptaciones psicológicas u "órganos mentales". Estos incluyen mecanismos psicológicos, o "dispositivos computacionales funcionalmente adaptados", para el lenguaje, el reconocimiento facial, la percepción espacial, el uso de herramientos, la atracción y retención de la pareja, el cuidado parental y una amplia variedad de relaciones sociales, entre otras cosas. Las diferencias individuales y culturales son, de acuerdo con esta visión, el resultado de nuestra común naturaleza respondiendo a las circunstancias variables locales, algo muy similar a cómo los output del programa de un ordenador varían en función a sus input.
Teniendo en cuenta que las adaptaciones complejas evolucionan lentamente, y que buena parte de nuestra historia profunda (un periodo que abarca desde hace 1.8 millones de años hasta los últimos 10.000) discurre entre grupos homogeneos de no más de 130 individuos, la psicología evolucionista predice que nuestra capacidad para el aprendizaje y la transformación cultural, aunque notablemente plástica, está significativamente constreñida por nuestra mente ancestral de la edad de piedra.

El artículo de SA identifica cuatro "falacias":

- El análisis de los problemas adaptativos del pleistoceno proporciona pistas para el diseño de la mente.
- Conocemos o podemos descubrir, por qué evolucionaron los rasgos distintivamente humanos.
- Nuestros craneos modernos alojan mentes de la edad de piedra.
- Los datos de la psicología proporcionan evidencias a favor de la psicología evolucionista popular.

Debería precisarse que las críticas de Buller no desafían en general el enfoque evolucionista de la psicología y la cultura humana, sino sólo aspectos específicos de la psicología evolucionista. Por ejemplo, la mente humana moderna podría alojar adaptaciones no sólo ni preferentemente de la edad de piedra, sino de un pasado evolutivo aún muy anterior...

Los resultados científicos que actualmente llegan desde disciplinas como la neuroética y la psicología moral experimental, la biolingüistica, la neuroeconomía o la economía conductual son difícilmente comprensibles fuera de un marco evolucionista. Aunque algunos de los supuestos de los psicólogos evolucionistas fueran incorrectos, por ejemplo, si llegamos a comprender que la evolución humana reciente ha variado significativamente nuestra arquitectura mental -como predicen los modelos de coevolución entre genes y cultura-, aún seguiremos necesitando el programa naturalista, y la psicología evolucionista será una de las disciplinas que contribuyan a esclarecer la respuesta a la pregunta básica: por qué somos como somos.

ACT. En La lógica del titiritero y Monkey's Uncle (y II).