5 dic. 2008

Los frutos de Ratisbona

Lo explican en L'osservatore romano:
Las palabras de Benedicto XVI también han sido apreciadas y entendidas más allá de las fronteras del catolicismo, algo verificable en su firme deseo por el diálogo y la amistad con el judaísmo y el Islam, que ya está dando frutos. El papa continúa apelando a la razón de todos y solicita sin descanso que esta razón debe estar abierta al intercambio con cualquier interlocutor razonable, en temas comunes y razonables, tales como la dignidad de cada persona humana, una criatura a imagen de Dios, y la libertad religiosa.

Estos son, de hecho, algunas de las "consecuencias culturales" que es preciso discutir urgentemente y que están teniendo lugar, por ejemplo, tras el discurso de Ratisbona.
Incluso dentro del continente cristiano se empieza a saludar efusivamente el papel del Islam para lograr estas "consecuencias culturales". El cardenal Jean-Louis Tauran (Vía), cabeza del departamento para los contactos interreligiosos del Vaticano reconoce que "gracias a los musulmanes" Europa está cuestionando su secularización: "Los musulmanes, habiéndose convertido en una minoría significativa en Europa, fueron los que demandaron un espacio para Dios en la sociedad".

Es interesante comprobar también que el concepto de "diálogo" (requerido hoy...incluso tras los atentandos de Bombay), tan afecto a intelectuales habermasianos y en particular a la socialdemocracia europea, tiene un claro origen católico. Concretamente se puede citar la encíclica de Pablo VI Ecclesiam suam (1964), donde se recomendaba "extender el diálogo" de la Iglesia al mundo moderno.

ACT. Y un nuevo aviso para liberales: "El Vaticano se une al Islam en su apuesta por la banca ética".