11 nov. 2008

El ejemplo sueco

The Guardian, sobre la política educativa en Suecia:
Demandar que las escuelas musulmanas, judías y católicas dejen de enseñar sus propias religiones comos si fueran verdaderas, que es esencialmente la posición sueca, parece una tarea imposible para el gobierno británico. Pero también pienso que debe ser una tarea necesaria. Ciertamente es el único modo de descubrir si los padres de tales escuelas realmente quieren el "ethos" o las creencias pseudo-factuales.
Lo que persigue la legislación sueca no es eliminar la religión, sino impedir que sea enseñada como si fuera ciencia, bloqueando la penetración de la superstición y el misticismo pseudocientífico en las escuelas públicas o privadas bajo la cobertura de la "libertad religiosa". Ésta es una ley radical y necesaria, incluso para creyentes. Pocos, en un contexto donde la "laicidad positiva" es políticamente correcta, se han atrevido a criticar la cobertura que dispensan muchos religiosos liberales o "moderados" a los fundamentalistas.

Andrew Brown considera que Gran Bretaña debería seguir el ejemplo sueco. Más difícil de imaginar es que una iniciativa semejante prospere en España, donde lo "progresista" en política religiosa ha llegado a identificarse no con el recorte, sino con la ampliación de privilegios religiosos.